Día Mundial de la Obesidad: "no es solo un tema estético, sino una condición médica que requiere prevención, diagnóstico y tratamiento oportuno" destacó la nutricionista Claudia Kovalski
Cada 4 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Obesidad, una fecha que busca algo más que generar conversación: pretende visibilizar el impacto real de esta enfermedad crónica y acelerar acciones para su prevención y tratamiento.
La obesidad se define como una acumulación anormal o excesiva de grasa corporal que puede resultar perjudicial para la salud.
En adultos, suele clasificarse mediante el índice de masa corporal (IMC), una relación sencilla entre peso y estatura que permite identificar sobrepeso y obesidad. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, desde 1975 la obesidad se ha triplicado en el mundo. Hoy afecta a más de 800 millones de personas.
La obesidad incrementa el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares e hipertensión. También se asocia con ciertos tipos de cáncer, afecta la salud ósea y reproductiva, e impacta la calidad de vida en aspectos como el sueño y la movilidad.
Más allá de los tratamientos específicos que cada persona pueda necesitar, existen pilares fundamentales para prevenir el sobrepeso y así mejorar la salud. En declaraciones a RADIO STOP la Licenciada en nutrición Claudia Kovalski insistió en que no se trata únicamente de un tema estético, sino de una condición médica que requiere prevención, diagnóstico y tratamiento oportuno. "Una Alimentación equilibrada e hidratación adecuada, realizar actividades físicas diarias, estar menos tiempo ante una pantalla y contar con más descanso son alguno de los factores fundamentales para combatir la obesidad".
Entre sus recomendaciones destacó:
Priorizar frutas y verduras frescas, de temporada y producción local.
Consumir diariamente leguminosas como frijoles, lentejas o habas.
Elegir cereales integrales como tortillas de maíz, avena o arroz.
Reducir el consumo de carne roja y evitar carnes procesadas.
Limitar alimentos ultraprocesados con alto contenido de grasa, sal y azúcar. Tomar agua natural en lugar de bebidas azucaradas.
La obesidad no es falta de voluntad. Es el resultado de entornos que no siempre favorecen elecciones saludables: alimentos ultraprocesados accesibles, sedentarismo, exceso de pantallas, estrés, falta de sueño y desigualdades en el acceso a la salud.
