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04/03/2026

Día Mundial de la Obesidad: "no es solo un tema estético, sino una condición médica que requiere prevención, diagnóstico y tratamiento oportuno" destacó la nutricionista Claudia Kovalski

Enfermedad asociada a muerte prematura, enfermedad cardiovascular y discapacidad

Cada 4 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Obesidad, una fecha que busca algo más que generar conversación: pretende visibilizar el impacto real de esta enfermedad crónica y acelerar acciones para su prevención y tratamiento.

La obesidad se define como una acumulación anormal o excesiva de grasa corporal que puede resultar perjudicial para la salud.

En adultos, suele clasificarse mediante el índice de masa corporal (IMC), una relación sencilla entre peso y estatura que permite identificar sobrepeso y obesidad. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, desde 1975 la obesidad se ha triplicado en el mundo. Hoy afecta a más de 800 millones de personas.

La obesidad incrementa el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares e hipertensión. También se asocia con ciertos tipos de cáncer, afecta la salud ósea y reproductiva, e impacta la calidad de vida en aspectos como el sueño y la movilidad.

Más allá de los tratamientos específicos que cada persona pueda necesitar, existen pilares fundamentales para prevenir el sobrepeso y así mejorar la salud. En declaraciones a RADIO STOP la Licenciada en nutrición Claudia Kovalski insistió en que no se trata únicamente de un tema estético, sino de una condición médica que requiere prevención, diagnóstico y tratamiento oportuno. "Una Alimentación equilibrada e hidratación adecuada, realizar actividades físicas diarias, estar menos tiempo ante una pantalla y contar con más descanso son alguno de los factores fundamentales para combatir la obesidad".

Entre sus recomendaciones destacó:

  • Priorizar frutas y verduras frescas, de temporada y producción local.

  • Consumir diariamente leguminosas como frijoles, lentejas o habas.

  • Elegir cereales integrales como tortillas de maíz, avena o arroz.

  • Reducir el consumo de carne roja y evitar carnes procesadas.

  • Limitar alimentos ultraprocesados con alto contenido de grasa, sal y azúcar. Tomar agua natural en lugar de bebidas azucaradas.

La obesidad no es falta de voluntad. Es el resultado de entornos que no siempre favorecen elecciones saludables: alimentos ultraprocesados accesibles, sedentarismo, exceso de pantallas, estrés, falta de sueño y desigualdades en el acceso a la salud.

La pobreza, la inseguridad alimentaria y la limitada disponibilidad de alimentos frescos también influyen. Por eso, los expertos llaman a un enfoque colectivo que incluya políticas públicas, educación y atención médica oportuna.

*https://www.instagram.com/nutri.claudia.kovalski/