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09/04/2026

Marita Vera, la nueva Directora de Deportes dialogó con RADIO STOP sobre diversos temas

En una transición marcada por la continuidad y el respeto a la gestión saliente, Marita Vera comenzó su primera semana al frente de la Dirección de Deportes de la ciudad. Con una trayectoria de más de 16 años en el área, Vera llega al cargo con una visión clara: profundizar el trabajo en los barrios y saldar una deuda histórica con la infraestructura deportiva local.

"Estoy muy agradecida con el intendente Rodrigo 'Pipo' Durán por pensar en mí. Lorena Merochenich hizo un trabajo impecable y la intención es seguir ese lineamiento, reforzando lo que haga falta y llegando a los sectores donde todavía no tenemos presencia plena", expresó la funcionaria en diálogo con RADIO STOP.

Para Vera, la creación de la cancha de césped sintético no es solo una promesa de campaña, sino una causa personal que defiende desde hace casi dos décadas. Ante la posibilidad de que la obra se realice en el Polideportivo del Kilómetro 3, la directora fue contundente:

"Llevo más de 16 años peleando por esa bendita cancha. No importa si es en el Km 3 o en el Km 9; donde se haga será bienvenida. Va a marcar un antes y un después, permitiéndonos nuclear el hockey de toda la zona, ya que hoy los equipos deben viajar hasta Iguazú o Puerto Rico".

La agenda de la Dirección no da respiro. Vera confirmó que ya están en marcha los torneos de básquet senior, fútbol interbarrial e infanto, y el interbarrial de vóley. Además, destacó el rol social de los polideportivos, que hoy albergan clases de educación física de múltiples escuelas que no cuentan con playones techados. "Ayer llegué a contar nueve profesores trabajando en simultáneo; nuestra prioridad es darles una mano a los establecimientos que lo necesitan", señaló.

Entre el despacho y el alto rendimiento

Lo que hace única la gestión de Marita Vera es su presente como jugadora del Seleccionado Nacional de Hockey Femenino +40. Siendo la única integrante del "interior profundo" del país, viaja una vez por semana a Buenos Aires para someterse a exigentes testeos físicos y técnicos de cara al próximo Mundial.

Sin embargo, el camino al alto rendimiento a los 42 años exige sacrificios. "El cuerpo duele; la rodilla y la cadera pasan factura. El gimnasio, el pilates y la dieta estricta con mi nutricionista ya no son negociables. El punto de quiebre es el dolor, pero lo hago porque amo este deporte", confesó.

Con el respaldo de su familia y un equipo técnico que la monitorea a la distancia, Vera encara este doble rol con la tenacidad que la caracteriza, buscando que su experiencia en las canchas se traduzca en una gestión que transforme la realidad deportiva de todos los eldoradenses.