Publicidad
 
12/05/2026

Crisis en la industria del calzado: fábrica en Eldorado recorta su producción y abre retiros voluntarios

La incertidumbre que reinaba en las últimas semanas en la fábrica de zapatillas de Eldorado se tradujo este miércoles en decisiones concretas y dolorosas. En una jornada marcada por la angustia, la empresa comunicó una reestructuración forzada que implica la reducción de 50 puestos de trabajo a través de un plan de retiro voluntario, con el objetivo de intentar garantizar la operatividad de la planta al menos hasta el mes de julio.

Un acuerdo para proteger la indemnización

Tras una reunión a primera hora de la mañana entre la patronal y los delegados gremiales, se definió que aquellos empleados que decidan adherirse al plan percibirán la totalidad de su indemnización, bajo los términos previos a la reforma laboral vigente. Según explicó Gustavo Melgarejo, delegado gremial, esta fue una condición clave: "Se llegó a los términos de que la indemnización sea pagada en su totalidad como antes de la reforma laboral que achicaba los montos. Los voluntarios se estarían llevando el cien por ciento".

La medida, sin embargo, tiene un tinte de urgencia. De no alcanzarse el cupo de 50 voluntarios, la empresa procedería con despidos directos para ajustar su estructura y poder "seguir permaneciendo en la ciudad".

Producción en caída libre

El ajuste responde a una realidad productiva crítica. La fábrica pasará de producir 4.500 pares diarios a solo 3.000. Este recorte en la actividad permitiría estirar la continuidad de la planta hasta julio, aunque no existen certezas sobre lo que ocurrirá en el segundo semestre del año.

"Hoy por hoy no hay ningún tipo de garantía de permanencia del plantel hasta fin de año. El corporativo está negociando con las marcas, pero la apertura de importaciones y la pérdida del poder adquisitivo son un combo que detona esto", sentenció Melgarejo.

El factor humano: entre el proyecto personal y la tristeza

Tras el anuncio, se realizó una asamblea donde varios trabajadores manifestaron su intención de aceptar el retiro. Según el delegado, los motivos son variados: desde el deseo de terminar la construcción de sus viviendas hasta iniciar emprendimientos propios ante el temor de un cierre definitivo.

Con esta reestructuración, la fábrica quedará con una plantilla de entre 170 y 180 empleados. Melgarejo no ocultó su pesar por el desmembramiento de los equipos de trabajo: "Es muy triste. Hay compañeros con los que trabajaste 18 años, conocés a su familia, sabés desde el sillón hasta la cuchara que se compraron. Ver que mañana ya no van a estar es un golpe duro".

Un panorama nacional complejo

La situación de la fábrica local no es un caso aislado. El delegado vinculó directamente la crisis con las políticas del Gobierno Nacional, la baja del consumo y el desinterés por la industria nacional. Asimismo, solidarizó al sector con la lucha de los trabajadores universitarios que también atraviesan un contexto de ajuste.

"Ojalá en unos meses podamos decir que esto se revirtió y que quienes se fueron tienen la puerta abierta para volver. Hoy, el panorama es de una incertidumbre total", concluyó.