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22/05/2026

Productores y tareferos expusieron la crisis yerbatera en Diputados

Reunión informativa en la Cámara de Diputados de la Nación

Referentes de distintos sectores de la cadena yerbatera participaron de una reunión informativa en la Cámara de Diputados de la Nación, donde expusieron la profunda crisis que atraviesa la actividad tras la desregulación impulsada por el DNU 70/23. Productores, tareferos, cooperativistas y técnicos coincidieron en señalar la caída del precio de la hoja verde, el aumento de costos, la falta de controles y el deterioro social que atraviesa el interior productivo de Misiones.

Quien arrancó la exposición fue el de Ángel Ozeñuk, referente yerbatero de la zona norte, quien comparó la situación actual con la de 2023. “En abril de 2023 la hoja verde valía 400 pesos puesta en secadero y el gasoil costaba 190 pesos. Hoy el productor necesita 11,5 kilos de yerba para comprar un litro de gasoil. Antes necesitaba dos”, remarcó. Además, recordó el largo proceso productivo de la yerba mate: “Desde la semilla hasta una planta lista para cosecha pasan cinco años. Todo eso tenemos que aguantar para ver si nos pagan un precio justo”.

Por su parte, Ana Rosa Cubilla, secretaria general del Sindicato Único de Obreros Rurales de Misiones, describió la situación crítica que viven los tareferos. “En la ruralidad nunca se paga salario digno, siempre se paga por kilo, por hectárea o por metro”, sostuvo mientras mostraba un gajo de yerba para explicar el esfuerzo que implica cosechar una tonelada. Según indicó, aunque la paritaria fija 79 mil pesos por tonelada, actualmente se pagan entre 50 y 55 mil pesos. “Nos estamos yendo todos del país. Se destruye la familia. Tenemos chicos que dejaron la secundaria para ir a tarefear con lo poco que están pagando”, afirmó.

La productora Luisa Fleitas también respondió a las afirmaciones del presidente del INYM, Rodrigo Correa, quien había planteado que algunos valores más altos se vinculaban a la calidad de la yerba. “El mayor valor no es por calidad, las cooperativas pagan 380 pesos, pero al productor común le pagan 220 o 260 pesos y en 30, 60, 90 o hasta 120 días”, señaló, al remarcar las diferencias que existen actualmente dentro del mercado. Además, rechazó las propuestas de reconversión productiva planteadas desde algunos sectores. “Es fácil hablar de cambio desde un escritorio. Me gustaría que hagan camino de territorio”, expresó.

En la misma línea, el ingeniero agrónomo y exdirector del INYM, Denis Bocher, advirtió sobre la falta de medidas concretas para sostener la actividad. “Después de escuchar algunos discursos nos preguntamos si están tan mal informados o, más preocupante aún, si lo hacen a propósito”, lanzó. Entre sus propuestas planteó avanzar en estampillas digitales, mejorar los controles de corresponsabilidad gremial, fortalecer la calidad yerbatera, generar líneas de crédito especiales y construir una pizarra de precios transparente para toda la cadena.

También hubo fuertes críticas al DNU 70/23. Hugo Sand, integrante de APAM, pidió la declaración de inconstitucionalidad de la medida y cuestionó directamente al Gobierno nacional: “¿Dónde están los estudios que hicieron para arrojar a la miseria a los productores?”. Mientras tanto, Edgardo Hein, presidente de la Federación de Economías Agrícolas de Misiones, defendió la necesidad de regulación. “No es solo fijar precios. Es generar mecanismos para equilibrar la oferta y la demanda y proteger el tejido social”, indicó.

La mirada de el productor Luis Andruczyszyn aseguró que la desregulación provocó un derrumbe inmediato del precio de la hoja verde. “En dos semanas el precio cayó un 70%. Fue una emboscada para nosotros”, sostuvo. Además, denunció que crecieron los pagos diferidos y los cheques sin fondo. “Antes se pagaba al contado. Ahora los productores no saben qué hacer”, lamentó. En ese sentido, cuestionó que mientras los consumidores pagan la yerba “de contado” en las góndolas, a los productores les liquidan la materia prima “en 30, 60, 90 o hasta 120 días”.

Durante la reunión también se escuchó la voz de las mujeres rurales. Susana Cuadra, productora de Colonia Itatí, remarcó el rol invisibilizado de las familias yerbateras. “Al lado de cada productor hay una mujer que nadie contó y un hijo que tampoco contaron”, expresó. Y cuestionó a algunos referentes del sector: “¿Será que caminaron en el rosado? ¿Será que caminaron en la tierra colorada?”, preguntó.

La exposición reunió a productores, cooperativas, sindicatos, economistas y funcionarios en medio de un escenario de fuerte conflictividad en el sector yerbatero, atravesado por la caída de precios, el endeudamiento y la migración de trabajadores hacia Brasil.