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23/06/2026

El búfalo como opción saludable, no como sustituto de la carne vacuna

En medio de la expectativa por las condiciones climáticas y las heladas que preocupan a los productores de la región, Jorge Aguilar Pozzer, propietario de "Bufalera El Soita", dialogó con RADIO STOP sobre el panorama actual de la comercialización de carne de búfalo en la provincia y desmitificó algunas creencias sobre este producto.

A raíz de la viralización de contenidos que presentan a la carne de búfalo como una alternativa económica directa a la carne vacuna —al igual que el pollo o el cerdo—, Aguilar Pozzer fue tajante: "Nunca va a llegar a sustituir a la carne vacuna, es una alternativa más, una opción más".

​El productor explicó que la principal limitante es el volumen de producción. Mientras que la provincia cuenta con aproximadamente 500.000 cabezas de ganado vacuno, el rodeo bufalino apenas alcanza las 10.000. A nivel nacional la relación es similar, con cerca de 50 millones de cabezas vacunas frente a menos de 300.000 de búfalos. "Mal mañana podemos decir 'bueno, todos salimos a faenar búfalo', en un sapucai quedamos sin cabezas de ganado disponible", graficó.

Un producto para la vida sana

Más allá del debate económico, Aguilar Pozzer señaló que el verdadero valor del búfalo radica en sus propiedades nutricionales, siendo una opción ideal para quienes buscan una alimentación saludable o padecen afecciones cardíacas, diabetes u oncológicas.

​"La carne de búfalo tiene 12 veces menos grasa que la carne vacuna. Además, es un ganado sano que no requiere inoculaciones de antibióticos ni antiparasitarios."

​Respecto a los precios competitivos que ofrece en el Mercado Concentrado, aclaró que esto se debe a su condición de productor directo, lo que le permite eliminar los costos de intermediarios y alquileres, trasladando ese beneficio al consumidor.

​Mitos y barreras culturales

Consultado sobre la posibilidad de que el búfalo sea "la carne del futuro", el propietario de El Soita advirtió que existe una fuerte resistencia cultural que involucra tanto al consumidor como al productor y al personal de campo.

Por el lado del consumidor, persisten imaginarios de que la carne es dura, negra o con "gusto a monte". Por el lado de los productores y peones, existe recelo hacia el manejo de la especie. Sin embargo, Aguilar Pozzer destacó las virtudes del animal: "Son mansos, comen de la mano, son obedientes y son mucho más inteligentes que el ganado vacuno", aunque aclaró que requieren una infraestructura diferente tanto de contención como de ambiente (barro y lagunas).

​El éxito de los derivados: la leche de búfala

​La entrevista también dio espacio para destacar los productos lácteos, particularmente el queso de búfalo, muy elogiado por los consumidores. El productor explicó que, a diferencia de la carne, la leche de búfala contiene más grasa que la vacuna, pero se trata de "grasas de las buenas" (colesterol y triglicéridos buenos).

Además, posee un rendimiento muy superior debido a su alta concentración de sólidos: "En vacunos se necesitan de 3 a 3,3 litros de leche para sacar un kilo de queso; en la búfala se necesitan 1,8 litros", concluyó.