El Gobierno eliminó el Ministerio del Interior y concentró sus funciones en la Jefatura de Gabinete
El Gobierno nacional oficializó una reestructuración del Poder Ejecutivo al eliminar el Ministerio del Interior como cartera independiente y trasladar todas sus funciones a la Jefatura de Gabinete. La medida representa uno de los cambios institucionales más importantes de la gestión y redefine el esquema de coordinación política entre la Nación, las provincias y el Congreso.
La decisión fue formalizada mediante decretos publicados en el Boletín Oficial y establece que las competencias que hasta ahora dependían del Ministerio del Interior pasarán a estar bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete, encabezada por Diego Santilli. De esta manera, el funcionario amplía su margen de acción y concentrará la articulación política del Gobierno nacional.
Entre las principales funciones que serán absorbidas se encuentran la relación con los gobiernos provinciales, los municipios, el vínculo institucional con el Congreso y la coordinación de distintos asuntos políticos y administrativos que hasta el momento eran responsabilidad del Ministerio del Interior.
Como parte de la reorganización, el Ejecutivo creó la Vicejefatura de Interior, que estará a cargo de Gustavo Coria. Este nuevo organismo dependerá directamente de la Jefatura de Gabinete y tendrá la misión de continuar con la gestión de los asuntos vinculados a las provincias, los municipios y otros actores institucionales.
La modificación se enmarca en el proceso de reorganización del Estado que impulsa el Gobierno nacional, con el objetivo de reducir la estructura ministerial y centralizar funciones dentro del Poder Ejecutivo. En este contexto, la Jefatura de Gabinete adquiere un rol estratégico al concentrar la coordinación política y administrativa de áreas clave para la gestión.
Con esta decisión, el Ejecutivo redefine el funcionamiento interno del Gobierno y concentra en una sola estructura la conducción de las relaciones políticas con las provincias y el Congreso, en una medida que marca un nuevo esquema de organización institucional a nivel nacional.