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16/07/2026

Desregulación de la yerba mate: "No hay precio de mercado, sino una imposición de precios", advirtió Ricardo Maciel

La reciente participación de cooperativas y empresas de la tierra colorada en la feria porteña Caminos y Sabores expuso una compleja paradoja: mientras la yerba mate misionera busca ganar visibilidad en nuevas vidrieras, las familias productoras enfrentan una de sus peores crisis debido a la reciente desregulación del sector.

En diálogo con RADIO STOP, Ricardo Maciel, representante de la provincia de Misiones en el directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), analizó el panorama comercial tras su regreso de Buenos Aires y dio detalles de un tenso encuentro mantenido con funcionarios nacionales, entre ellos el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.

Una feria marcada por la dispersión

Respecto al paso por Caminos y Sabores, Maciel valoró el esfuerzo del Gobierno provincial e instituciones para garantizar stands gratuitos a más de 20 pequeñas marcas familiares y cooperativas que difícilmente podrían costear una presencia en Buenos Aires de forma independiente. Sin embargo, reconoció que los cambios organizativos del predio afectaron las ventas de este año:

"El predio estuvo separado en cinco módulos diferentes y la yerba mate quedó un poco aislada del resto de la exposición. El año pasado, al estar todos en un mismo salón, el tránsito de la gente era completo. Expresamos esta inquietud a la organización para que se corrija de cara al año que viene".

Cruce con Nación: "Hay un desinterés que da bronca"

El plato fuerte del viaje a la Capital Federal fue la reunión de la que participaron tareferos, productores, cooperativas, secaderos y representantes del gobierno de Misiones con los secretarios nacionales de Agricultura y de Desregulación. El objetivo era visibilizar el severo impacto que provocó el desmantelamiento de las herramientas de fijación de precios del INYM. Sin embargo, la respuesta del Gobierno nacional fue tajante.

"Fuimos con pocas expectativas de revertir la situación, pero ver y sentir en persona la vehemencia y el poco interés que manifiestan por una economía regional genera mucha desilusión y bronca", lamentó Maciel.

El directivo cruzó la idea oficial de que el Estado "fijaba" los precios de la yerba: "Lo que hacía el INYM no era una fijación arbitraria, sino que brindaba una herramienta legal para que compradores y vendedores se sentaran en una mesa a acordar valores mínimos obligatorios".

Para Maciel, la eliminación de esta instancia dejó desprotegidos a los eslabones más débiles de la cadena de valor:

Imposición, no mercado: "Hoy no hay un precio de mercado, hay una imposición de precios. Cuatro o cinco industrias se ponen de acuerdo, salen a poner el precio que quieren y es un valor muy bajo que no le permite al productor afrontar los costos mínimos".

La falacia de la góndola: El representante del INYM desmitificó el argumento oficialista de que la desregulación beneficia al consumidor. "Mirando los precios de góndola de los últimos dos años y medio, el paquete de yerba no bajó en el supermercado, al contrario, subió. Pero al productor se le pagó muchísimo menos por su materia prima".

El dilema de los números: Maciel reveló una de las frases más duras del encuentro con las autoridades nacionales: "El ministro nos manifestó que a nosotros nos preocupan 12.000 productores misioneros, mientras que a él le preocupan los 47 millones de consumidores. Es una clara muestra de para qué sector están gobernando".

El fantasma de la concentración y el futuro del INYM

Consultado sobre la posibilidad de recrear un ente regulador de carácter estrictamente provincial ante la inacción de la Nación, Maciel se mostró escéptico. Explicó que un organismo de ese tipo dejaría fuera a las principales industrias correntinas, santafesinas o cordobesas, así como el control de las importaciones de yerba. "La solución debe ser de carácter nacional; por eso vamos a Nación a exigir que nos devuelvan las herramientas de regulación que nos quitaron", enfatizó.

Finalmente, al referirse al pedido de renuncia del actual presidente del INYM, Rodrigo Correas, impulsado por más de 30 organizaciones yerbateras, Maciel prefirió mantener la cautela, aunque dejó un análisis de fondo:

"Respeto la postura de los productores en su desesperación, pero me parece que cambiando al presidente del Instituto y manteniendo la misma política nacional no se va a lograr un cambio real. El presidente del INYM actual solo responde a las directivas que le bajan del Gobierno nacional".

Con los precios de la materia prima planchados y la amenaza de una creciente concentración industrial que desplace a los pequeños secaderos y productores locales, el sector yerbatero misionero se debate en un escenario de profunda incertidumbre, buscando alternativas comunitarias para resistir el impacto del libre mercado.