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23/07/2026

La justicia de EE. UU. fija para junio de 2027 el juicio contra Nicolás Maduro por narcoterrorismo

Histórico
El juez federal Alvin Hellerstein validó el cronograma de audiencias previas para el derrocado líder venezolano y su esposa, Cilia Flores, quienes permanecen recluidos en Brooklyn desde su captura en enero.
El caso judicial más impactante de la política latinoamericana reciente tiene un horizonte definitivo. El Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York determinó que el próximo 1 de junio de 2027 iniciará formalmente el juicio penal contra el expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y la ex primera dama, Cilia Flores.
La resolución se dio tras una breve audiencia procesal de menos de 20 minutos. Allí, el juez Alvin Hellerstein ratificó el calendario acordado por los fiscales federales y los abogados defensores de la pareja. Ambos acusados comparecieron en la sala vistiendo el uniforme beige de detenidos y haciendo uso de auriculares para seguir la traducción oficial del proceso.
 
Los cargos y el riesgo de cadena perpetua
Tanto Maduro (63 años) como Flores (69) se declararon "no culpables" de los graves delitos que les imputa el Departamento de Justicia de los Estados Unidos. El expediente principal acusa a la antigua cúpula de Caracas de conspiración para cometer narcoterrorismo, tráfico internacional de cocaína y posesión de armas de guerra.
De ser hallados culpables en el juicio de 2027, el exmandatario venezolano podría enfrentar una pena máxima de cadena perpetua. Desde que las fuerzas armadas estadounidenses los capturaran en Caracas durante un operativo militar el pasado 3 de enero de 2026, el matrimonio permanece bajo estricta prisión preventiva en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn.
 
La estrategia de la defensa: Inmunidad Presidencial
Antes de llegar al juicio oral, el proceso legal librará batallas clave en los próximos meses. El abogado defensor principal, Barry Pollack, anticipó que buscará la desestimación completa de la causa.
El tribunal fijó una audiencia especial para el 17 de noviembre, donde la defensa presentará mociones basadas en el argumento de que Nicolás Maduro goza de inmunidad soberana por haber sido el jefe de Estado de una nación independiente al momento de los hechos acusados. También cuestionarán de forma directa la legalidad del operativo militar de captura ejecutado por EE. UU. en territorio venezolano.
Por su parte, la Fiscalía se comprometió a entregar la totalidad de las pruebas no clasificadas acumuladas a lo largo de seis años de investigación antes del 22 de septiembre.
 
Mientras el proceso avanza bajo los tribunales de Manhattan, el ambiente externo refleja la profunda fractura que genera la figura de Maduro. A las afueras del tribunal del Bajo Manhattan se congregaron manifestantes con banderas venezolanas celebrando el avance del juicio bajo consignas contrarias al chavismo, en paralelo con activistas de organizaciones civiles estadounidenses que protestaban en rechazo a la intervención militar de Washington en Caracas.
Mientras tanto, en el plano internacional, el gobierno interino de Venezuela bajo la gestión de Delcy Rodríguez continúa un rápido proceso de deshielo diplomático con la administración de Donald Trump, buscando regularizar la golpeada economía y los recursos petroleros del país caribeño.