Publicidad
 
08/08/2026

River volvió a perder y el Dt. Coudet no encuentra respuestas

Una mala racha que preocupa a los millonario
River cayó 1-0 ante Tigre en Victoria por la cuarta fecha del Torneo Clausura. Ignacio Russo marcó el único gol del partido tras un grosero error defensivo. El conjunto de Núñez sumó su cuarta derrota consecutiva en el arranque del campeonato y estira una racha histórica sin convertir goles.
River Plate no levanta cabeza. En su visita al Estadio José Dellagiovanna, el equipo dirigido por Eduardo Coudet agudizó su preocupante presente futbolístico al caer por la mínima diferencia ante un Tigre que pegó en el momento justo y supo replegarse con inteligencia para cuidar una victoria de oro.
Un error fatal que costó el partido
El desarrollo del encuentro mostró a un River impreciso, con serias dificultades para generar juego asociado en el mediocampo y nula profundidad para lastimar al Matador. A pesar de los intentos de Coudet por cambiar el rumbo con modificaciones en la alineación, el equipo nunca se sintió cómodo en la cancha.
La historia se terminó de romper a los 33 minutos del segundo tiempo. Tras una mala entrega de Aníbal Moreno en la salida, Ignacio Russo aprovechó el regalo, le ganó en velocidad a los centrales y definió con una sutileza exquisita por encima del arquero Santiago Beltrán para desatar el festejo en Victoria.
Una racha que preocupa e históricas alarmas encendidas
El panorama para el Millonario es crítico en el plano doméstico. Con este resultado, el arranque del Torneo Clausura se convirtió en una pesadilla:
  • Cuatro jugados, cuatro perdidos: River acumula cero puntos de 12 posibles tras caer ante Barracas Central, Gimnasia LP, Rosario Central y ahora Tigre.
  • Sequía absoluta: El equipo todavía no pudo gritar un solo gol en lo que va del certamen.
El foco puesto en la Copa Sudamericana
Sin margen para los lamentos, el plantel deberá cambiar el chip de inmediato. Este miércoles 12 de agosto, River viajará a Colombia para enfrentar a Independiente Santa Fe por el partido de ida de los octavos de final de la CONMEBOL Sudamericana. La competencia continental aparece ahora como la única vía de escape para descomprimir la presión sobre el cuerpo técnico y encontrar la ansiada reacción.