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19/08/2026

El Gobierno apuesta al crédito en dólares como parte de su estrategia para contener el tipo de cambio

El Gobierno anunció la semana pasada que buscará impulsar el crecimiento de los préstamos en dólares mediante la ampliación del universo posible de tomadores de crédito. Ya no estará restringido a las exportadoras, sino que alcanzará a cualquier tipo de empresa.

La novedad fue presentada como una manera de dinamizar la actividad vía crédito, ante tasas en pesos que no bajan. Sin embargo, hay un segundo efecto positivo que le dará aire al Gobierno: las empresas que reciban este financiamiento están obligadas a liquidar los dólares en el mercado oficial.

Esa norma generará una oferta adicional de divisas en el segmento oficial que puede ayudar al Gobierno a mantener la calma cambiaria. El equipo económico parece sentirse cómodo con el dólar en $1500, pero a cambio de la estabilidad el Banco Central (BCRA) redujo sensiblemente sus compras de reservas en agosto. Una inyección adicional de oferta podría volver a conciliar el objetivo de tranquilidad en la cotización con el de acumulación de reservas.

“La medida debería generar oferta adicional de dólares como liquidación financiera al MLC, ayudando a sostener el techo ad hoc del tipo de cambio durante más tiempo. Pero implica un riesgo relevante: tomar crédito en dólares descalzado respecto de la moneda de facturación a poco más de un año de las presidenciales de octubre 2027 no parece un descalce trivial”, advirtió Outlier.

Según un informe de esa consultora, el Gobierno también podría haber optado por impulsar el crédito al sector privado mediante una baja de los encajes en pesos. Sin embargo, el reporte reconoció que una medida de ese tipo hubiera liberado liquidez que podría haber llevado a una mayor presión cambiaria y, por ende, a una flexibilización del techo al dólar. “La opción elegida revela las prioridades”, concluyeron en la consultora.

Los analistas de PPI, por su parte, advirtieron que más allá de la oferta de corto plazo, la medida podría agregar un componente procíclico a la dinámica cambiaria: en un contexto de estabilidad, el diferencial de tasas puede incentivar a las empresas a financiarse en dólares, lo que incrementa la oferta de divisas y contribuye a sostener la estabilidad cambiaria.

“En cambio, frente a un escenario de mayor volatilidad, los incentivos podrían operar en sentido contrario: algunas empresas podrían optar por cancelar sus obligaciones en dólares y migrar hacia financiamiento en pesos, generando una demanda adicional de divisas”, apuntó la compañía, ya que los tomadores de estos créditos deberán volver a comprar los dólares para cancelarlos.

Cuál es el efecto multiplicador que el Gobierno quiere evitar

La obligación de transformar a pesos el préstamo en dólares al momento de obtenerlo surge con la intención de eliminar o, al menos, acotar, lo que se conoce como el efecto “multiplicador” del crédito en dólares.

Esto significa evitar que los dólares prestados se depositen y se vuelvan a prestar varias veces. Esa, explican en el sector financiero, fue una de las dinámicas que llevó al colapso del sistema de préstamos y depósitos durante la Convertibilidad.

De todos modos, algunos análisis advierten que para asegurarse de evitar el efecto multiplicador directa o indirectamente, el BCRA debería comprar esos dólares y sumarlos a las reservas. Por el contrario, si los adquiere una tercera parte y los deposita, podrían volver a ser prestados.

En esa línea fue un informe de Max Capital: “Este requisito atenúa el potencial efecto multiplicador de los préstamos, dado que una parte termina en las reservas internacionales (aunque no la totalidad, y una parte volvería a los depósitos en dólares)”.