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Las cámaras reconstruyeron el crimen de San Vicente y detuvieron a dos brasileños vinculados a una facción criminal por la ejecución de Rodríguez

En pocas horas, la Policía de Misiones reconstruyó mediante cámaras de videovigilancia los movimientos de dos vehículos utilizados antes y después del homicidio de Fernando Matías Rodríguez (27) y llegó hasta cinco nuevos detenidos. La principal línea investigativa de la Unidad Regional VIII apunta a una trama vinculada a las drogas y ubica a dos brasileños, con prontuario policial y penitenciario en su país y vinculaciones investigadas con una facción criminal, como quienes habrían ejecutado a la víctima de 12 disparos.
El crimen fue descubierto alrededor de la 00:30 de este martes en el barrio Sol de América de San Vicente. Desde ese momento, el análisis de las cámaras fue determinante para dar un giro a la investigación. A partir de las imágenes, los investigadores de la Unidad Regional VIII reconstruyeron desplazamientos, establecieron la utilización de dos vehículos antes y después del ataque y avanzaron sobre las personas que habrían participado en la planificación, traslado y ejecución del hecho.
Así fueron detenidos Daniel F. (23) y Alisson F. (20), ambos brasileños; Fernando R. (35), Flavia K. (29) y Maximiliano P. (25). Para las 16:30, la Policía ya había consolidado esta nueva línea investigativa y concretado las detenciones y secuestros vinculados con la causa.
De acuerdo con la hipótesis que concentra actualmente la investigación, los cinco habrían tenido distintos roles dentro de la estructura montada para cometer el crimen, mientras que los dos ciudadanos brasileños son investigados como los presuntos autores materiales de los 12 disparos que terminaron con la vida de Rodríguez.
El cruce de información con las autoridades de Rio Grande do Sul permitió además establecer que ambos poseen registros policiales y penitenciarios en Brasil. En la documentación incorporada aparecen detenciones y procedimientos anteriores, incluidos hechos relacionados con estupefacientes. Paralelamente, los investigadores analizan una posible vinculación de ambos con Os Manos, una facción narcocriminal brasileña, dato que continúa bajo verificación dentro de la pesquisa.
El seguimiento permitió además avanzar sobre los vehículos relacionados con la estructura investigada. En los distintos procedimientos fueron secuestrados un Volkswagen Gol Trend, un Fiat Uno y otro Volkswagen Gol Trend. Las actuaciones buscan determinar el rol de cada rodado, aunque la reconstrucción realizada mediante las cámaras estableció que dos vehículos habrían sido utilizados dentro de la secuencia del ataque.
La pesquisa también condujo hasta Picada Zulma. Al costado de un camino vecinal, los policías localizaron una pistola Bersa calibre 9 milímetros con siete cartuchos, un revólver Amadeo Rossi calibre 38 con seis vainas servidas y otros once cartuchos calibre 9 milímetros. Previamente, durante un allanamiento en el barrio El Progreso, había sido secuestrado un cargador vacío de una pistola 9 milímetros.
Las armas serán sometidas a pericias y cotejadas con las evidencias balísticas obtenidas en la escena para determinar si fueron utilizadas en el homicidio.
La investigación tiene como línea más fuerte un posible trasfondo relacionado con drogas. En el lugar donde fue asesinado Rodríguez, quien también tenía un arma, la Policía había incautado más de 100 gramos de cocaína, una balanza de precisión, $87.200, teléfonos celulares y evidencia balística. Estos hallazgos motivaron además la intervención de la Fiscalía Federal y del Juzgado Federal de Oberá.
Desde el inicio de las actuaciones, diez personas fueron aprehendidas. Las primeras cinco fueron sometidas a las diligencias correspondientes, prestaron declaración y posteriormente recuperaron la libertad, quedando notificadas de la causa. Las otras cinco permanecen detenidas y conforman actualmente el núcleo sobre el cual avanza la investigación para establecer el grado de participación de cada una.
Ahora, las pericias balísticas, el análisis de los celulares, las cámaras y los vehículos secuestrados buscarán terminar de reconstruir la secuencia y determinar responsabilidades. La hipótesis central sostiene que se trató de un ataque organizado, con distintos roles y dos vehículos, y que los brasileños habrían sido los ejecutores materiales de los 12 disparos.