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Alerta en Puerto Esperanza: la crecida del río Paraná complica el sistema de bombeo y piden extremar el cuidado del agua

El impacto de las intensas precipitaciones y la crecida de los ríos en la región norte de Misiones mantiene en vilo a las localidades ribereñas. En Puerto Esperanza, la situación generada por el caudal hídrico afecta de manera directa al sistema de captación y potabilización de agua potable, exigiendo un esfuerzo contrarreloj por parte de los equipos operativos municipales y de la cooperativa local.

En una entrevista con RADIO STOP, el intendente Horacio Zarza detalló las complejidades técnicas que impone la actual coyuntura climática sobre la infraestructura hídrica de la comuna.

Un sistema bajo presión: el desafío del pontón flotante

El sistema de abastecimiento de Puerto Esperanza depende de un pontón flotante emplazado sobre el río Paraná, donde operan cuatro bombas de gran caudal (tres de 100m3 por hora y una de 200m3 por hora). Desde esa plataforma, el agua es impulsada a través de líneas de mangueras flexibles y un conducto principal de 410 mm a lo largo de unos 5.000 metros hasta la planta potabilizadora.  

Sin embargo, el drástico incremento en el nivel del río alteró por completo los parámetros habituales:

Nivel histórico vs. actual: Mientras que en condiciones normales el río se ubica en torno a los 12 metros, la crecida extraordinaria hizo que el agua superara los 31,40 metros de altura en las mediciones recientes, rozando los límites críticos de evacuación estipulados en 31 metros.  

Desplazamientos y maniobras: El intendente explicó que el incremento vertical y la fuerte correntada obligan a realizar constantes re posicionamientos y ajustes estructurales del pontón flotante y las mangueras de 8 pulgadas para evitar daños mayores en las instalaciones.  

Obstrucciones y roturas: La fuerza del agua arrastra gran cantidad de palos, troncos y residuos vegetales que colapsan de manera permanente los "chupadores" y sistemas de succión de las bombas, provocando la paralización temporal de equipos y daños en componentes como turbinas.  

Como resultado de estas dificultades técnicas y de la reducción temporal en la capacidad de bombeo, el servicio opera entre un 60% y un 65% de su capacidad total, lo que motivó un pedido urgente a los vecinos para evitar el derroche.  

Estado de los arroyos y situación en los barrios

En cuanto al panorama urbano, Zarza indicó que las tareas preventivas y de mitigación permitieron contener la mayor parte de los desbordes en los arroyos locales, registrándose inconvenientes puntuales en zonas vulnerables como el barrio Rolón Vargas, donde una vertiente y un canal pluvial superaron su capacidad de contención, obligando a la evacuación preventiva de algunas familias que ya pudieron retornar a sus hogares.  

Asimismo, respecto a los cruces viales sobre la Ruta Nacional N° 12, el cauce del arroyo Guaray Guazú se mantiene bajo estricto monitoreo preventivo, registrando una distancia prudencial respecto a la traza asfáltica.  

Desde el Ejecutivo municipal insistieron en la necesidad de mantener la colaboración ciudadana mediante el cuidado estricto y responsable del agua potable, mientras continúan las labores técnicas en el río para garantizar la estabilidad del servicio en medio de este escenario climático adverso.