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En Montecarlo el aislamiento y el desabastecimiento provocan malestar de los vecinos

Efectos del corte en el Puente Banana

Las localidades de Montecarlo, Puerto Piray y Caraguatay enfrenta una situación de aislamiento crítico debido a la crecida extraordinaria del río Paraná, alimentada por lluvias persistentes en Brasil. La situación derivó en el corte preventivo del Puente Banana sobre ruta 12 dejando a los mencionados municipios "apartados" enfrentando una emergencia que ya no se limita a las áreas costeras inundadas: los problemas de conectividad comienzan a repercutir también en la movilidad y el abastecimiento cotidiano.

El aislamiento ha provocado un desabastecimiento inminente de suministros básicos y pone de manifiesto décadas de falta de inversión en infraestructura vial y puentes. Vale acotar que los pobladores deben hacer un desvío de 230 kilómetros para evitar la zona inundada. La situación obliga a implementar desvíos por rutas alternativas, entre ellas las provinciales 211, 17 y 20, además de la nacional 14, aunque las precipitaciones también dificultaban el uso de algunos caminos terrados. 

Faltante de combustible

En la jornada del miércoles se registraron extensas filas de vehículos en las estaciones de servicio y faltantes de combustible. En una estación de YPF ya no había nafta súper disponible para el público y, de acuerdo con la información relevada en la localidad, las reservas existentes se destinaban a abastecer a la Policía, Gendarmería y Prefectura.

La crisis actual no ha alcanzado su punto máximo, ya que se espera que el caudal de agua proveniente de Brasil continúe afectando la zona durante al menos ocho o nueve días más. Aunque el nivel del río Paraná parece estacionario en ciertos puertos, los cauces internos y arroyos muestran un comportamiento alarmante, generando un "efecto embalse" que amenaza con cortar puentes clave como el del Cuñapirú. Esta situación es cíclica, pero se ve agravada por la falta de obras estructurales que han sido prometidas durante más de 30 años sin concretarse.

El aislamiento es total debido al deterioro de las rutas provinciales y la falta de mantenimiento, lo que impide incluso el tránsito de vehículos 4x4 en ciertos tramos. "No hay salida. El problema no es municipal, es un abandono provincial y nacional de años en la Ruta 12" señaló el periodista Amilcar Berón a RADIO STOP.

Para el periodista dicha desconexión ha derivado en una crisis de suministros "las estaciones de servicio se han quedado sin combustible y los comercios locales, incluyendo panaderías y distribuidores de alimentos frescos, reportan falta de mercadería" agregó. De esta manera la comunidad se encuentra en un estado de vulnerabilidad donde las opciones de salida terrestre han sido eliminadas por el agua y el barro.

A nivel gubernamental, existe una tensión entre la gestión municipal y las esferas provincial y nacional. Si bien el municipio ha realizado tareas de limpieza de cauces, la solución de fondo depende de la Ruta 12 y obras de infraestructura de gran escala que competen a estamentos superiores. La intendencia local se encuentra gestionando apoyo ante la gobernación, buscando medidas paliativas inmediatas ante la urgencia de la subsistencia comunitaria.

La situación precisamente en Montecarlo es de extrema gravedad, no solo por el fenómeno natural, sino por el colapso de una red vial precaria. La prioridad inmediata es restablecer el suministro de alimentos y combustible, mientras se exige una respuesta política que solucione el problema estructural de los puentes y rutas de la región. 

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