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A un año de la tragedia del Yaza: el conmovedor testimonio de la Dra. Florencia Ducet, madre de una de las víctimas

El dolor sigue intacto en la comunidad de Eldorado, pero también la memoria y la resiliencia. A un año de aquel fatídico 26 de octubre de 2025, un trágico siniestro vial en el arroyo El Yaza (en Campo Viera) enlutó profundamente a la provincia al cobrar la vida de nueve jóvenes que viajaban para cumplir con su deber cívico en las elecciones.  

Para recordar a los jóvenes y abrazar a las familias, la jornada de ayer estuvo marcada por la emoción: se llevó a cabo una marcha de antorchas y velas desde la Plaza Sarmiento hasta la parroquia Espíritu Santo, donde se celebró una santa misa.  

Entre los testimonios más desgarradores estuvo el de la Dra. Florencia Ducet, mamá de Tadeo, quien conversó con RADIO STOP sobre cómo atraviesa este primer aniversario y el proceso judicial que avanza lentamente en la justicia.  

"Tratando de recordarlo con una sonrisa"

Consultada sobre cómo se vive a nivel personal este duro aniversario, Florencia reconoció que el proceso de duelo es constante y complejo:

"Desde el domingo hasta ayer me deshidraté de todo lo que lloré", expresó con franqueza, al tiempo que remarcó que el apoyo de la comunidad, los amigos y la familia resulta vital para sostenerse en pie.  

"Uno trata de recordarlo con una sonrisa, aunque hay momentos de dolor por no poder escucharlo, tocarlo o abrazarlo. Al principio pensaba que él seguía estando en Oberá estudiando; te das cuenta de que la ausencia es para siempre y ahí es cuando el dolor aflora en carne viva".  

Aferrada a sus convicciones religiosas, la doctora señaló que eligió pensar en que su hijo "vino a cumplir una misión terrenal" y que este trágico hecho no es más que un cambio de estado en la materia espiritual. "Yo no me enojué con Dios; uno siempre se pregunta el porqué a mí, pero hay que aferrarse a la fe para seguir estando de pie por los hijos que quedan y la familia".  

El avance de la causa judicial

En el plano legal, Ducet explicó que cada familia optó por caminos diferentes, pero en su caso particular decidió delegar la representación en profesionales de confianza debido al peso emocional que implica llevar adelante un expediente de tal magnitud.  

Responsabilidades compartidas: Explicó que el proceso judicial es netamente técnico y se centra en determinar las competencias de responsabilidad civil. En el siniestro interviene tanto el automotor menor y su compañía aseguradora (siendo el titular el conductor fallecido, cuyos herederos son demandados), como la empresa de colectivos de media distancia y el Estado provincial y nacional en carácter de garantes por el esquema de pasajes gratuitos.  

Tiempos de la justicia: "Los juicios por accidentes de tránsito son largos y complejos. Uno como justiciable común cree que esto se resuelve a corto plazo, pero no es así. Solo espero que no me lleguen los 80 años para tener una sentencia", reflexionó.  

Un mensaje de fortaleza para la comunidad

Hacia el final de la entrevista, la doctora Ducet agradeció las muestras de afecto constantes de los vecinos de Eldorado y envió un mensaje de aliento a otras familias que atraviesan pérdidas similares:  

"Uno tiene que levantarse todos los días por uno mismo. No soy una mujer que se va a quedar en una cama llorando; la vida me cobra una factura que no me merezco, pero creo en un Dios bondadoso. Hay que buscar esa pequeña luz que te da esperanza y reconstruir el alma, porque el dolor es intransferible, pero la vida continúa".