Publicidad
 
09/01/2025

Las bebidas azucaradas aumentan las enfermedades crónicas en el mundo: Argentina está entre los países más afectados

Cada año, se diagnostican 2.2 millones de nuevos casos de diabetes tipo 2 y 1.2 millones de enfermedades cardiovasculares en todo el mundo, relacionadas con el consumo de bebidas azucaradas, “lo que representa el 9,8% y el 3,1%, respectivamente, de todos los incidentes” registados a nivel mundial. En América Latina y el Caribe, en tanto, estos productos “causaron más de 1 de cada 10 nuevos casos de ECV”.

Según la investigación publicada en Nature Medicine y realizada por expertos de la Escuela Friedman de Ciencias y Políticas de la Nutrición de la Universidad Tufts (Estados Unidos), en la cual se analizaron datos de 184 países para cuantificar la carga de estas afecciones atribuible a las bebidas azucaradas.

De acuerdo con los datos proporcionados por la investigación, dos naciones de América Latina se ubican en el grupo de los más afectados. Así, el estudio menciona que “entre los 30 países más poblados, el mayor aumento a lo largo del tiempo en nuevos casos de diabetes tipo 2 atribuibles a bebidas azucaradas por cada millón de adultos se registró en Colombia, con 793 casos más, seguido de Estados Unidos 671, Argentina con 544 casos más; Myanmar, 522 y Tailandia, 512”.

De acuerdo con este trabajo, existe una conexión directa entre el consumo de bebidas azucaradas y el aumento de enfermedades crónicas no transmisibles, como la diabetes y los problemas cardíacos, dos de las principales causas de muerte a nivel global, con al menos 19 millones de muertes por patologías cardiovasculares y más de 2 millones por diabetes (incluidos los fallecimientos por nefropatía diabética), según la Organización Mundial de la Salud (OMS)

Una conexión preocupante:

El vínculo entre las bebidas azucaradas y las enfermedades metabólicas se debe principalmente a los efectos de los azúcares de rápida absorción, que elevan los niveles de glucosa en sangre y sobrecargan al páncreas al estimular la producción de insulina. Este proceso no solo fomenta el aumento de peso, sino que también contribuye a la resistencia a la insulina, uno de los factores clave en el desarrollo de la diabetes.

Además, el consumo excesivo de estos productos favorece la acumulación de grasa visceral, lo que impacta directamente en órganos vitales como el hígado y el corazón. Según el estudio, estas bebidas no generan la misma sensación de saciedad que los alimentos sólidos, lo que lleva a un consumo excesivo y, en consecuencia, a un mayor riesgo de obesidad y enfermedades cardiovasculares.

Impacto en los jóvenes y desigualdad social:

En América Latina, los adultos jóvenes y los hombres son los grupos más afectados debido a su alto consumo de bebidas azucaradas. En las ciudades, la promoción masiva y el fácil acceso a estos productos agravan la situación, mientras que en áreas rurales, muchas veces se consumen como alternativa al agua potable, profundizando la desigualdad sanitaria.