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18/09/2026

Empresarios de Puerto Iguazú llevaron al Senado el reclamo por las demoras en el paso fronterizo con Brasil

Representantes del sector turístico, hotelero, gastronómico y comercial reclamaron medidas urgentes para agilizar el cruce por el puente Tancredo Neves. Advierten que las demoras, que pueden llegar a cuatro horas, afectan la llegada de visitantes y limitan la generación de empleo en Puerto Iguazú.

Empresarios y representantes del sector turístico y comercial de Puerto Iguazú llevaron al Senado de la Nación un reclamo que desde hace tiempo atraviesa a la actividad económica de la ciudad: la necesidad de agilizar y modernizar el paso fronterizo con Brasil.

Durante una reunión de trabajo realizada en el Congreso, representantes de cámaras y asociaciones de la ciudad expusieron ante legisladores y funcionarios nacionales las dificultades que generan las demoras en el Puente Internacional Tancredo Neves, que conecta Puerto Iguazú con Foz de Iguazú.

Desde el sector privado señalaron que las esperas pueden extenderse hasta cuatro horas, especialmente durante los períodos de mayor movimiento turístico, y advirtieron que esta situación termina funcionando como una barrera para el ingreso de visitantes a la Argentina.

Reclamo directo a los organismos nacionales

El encuentro fue coordinado por el senador misionero Martín Goerling, quien destacó la posibilidad de reunir en una misma mesa a los organismos nacionales que intervienen en el funcionamiento de la frontera.

“Logramos reunir en el Senado de la Nación a los funcionarios que tienen injerencia en el paso fronterizo: Secretario del Interior, Seguridad, Migraciones, Aduana; y a todos los interesados de Iguazú”, señaló.

La delegación misionera planteó la necesidad de avanzar en infraestructura, tecnología y modernización de los controles fronterizos, con el objetivo de reducir los tiempos de espera y facilitar el tránsito de turistas y residentes.

El empresario hotelero Néstor Gustavo Mandel describió el impacto cotidiano de la situación: “Tenemos una problemática muy interesante en Iguazú, donde el turista o las personas de la ciudad pasan hasta cuatro horas en una cola por trámites migratorios y aduaneros que son totalmente fuera de época”.

Más turistas, más actividad y más empleo

Para los empresarios, resolver el problema del cruce fronterizo no representa solamente una cuestión de comodidad para quienes transitan entre ambos países, sino también una necesidad vinculada directamente con la economía y el empleo local.

El presidente de la Cámara de Comercio de Iguazú, Rodrigo Blanco, sostuvo que el objetivo del sector privado es encontrar herramientas que permitan incrementar el flujo turístico.

“Lo único que necesitamos es recibir más turistas para poder generar trabajo, desarrollo en toda la región de Iguazú”, expresó.

En la misma línea, Solange Lerea, presidenta de la Asociación de Hoteles de Turismo de Puerto Iguazú, consideró que una solución al problema permitiría aprovechar mejor el potencial turístico de la ciudad.

“Creemos que tenemos mucho potencial, que si destrabamos este problema se pueden generar muchos puestos de trabajo y se puede generar una actividad económica mucho mejor de la que hoy existe”, afirmó.

Una frontera que necesita modernizarse

El reclamo también apuntó a la necesidad de actualizar los mecanismos utilizados en el paso fronterizo.

El empresario gastronómico Juan Pablo Bauza sostuvo que el sector viene reclamando inversiones y mejoras desde hace décadas y planteó que el turismo constituye una de las principales fuentes de empleo privado de Puerto Iguazú.

“Nuestra idea es que se agilice, que se modernice, que se invierta en cuestiones necesarias en estas cuatro décadas que venimos pidiendo en todas las áreas y siempre queda como estancado”, manifestó.

Y agregó: “Somos los mayores generadores de puestos de trabajo de Puerto Iguazú. Fuera de los empleos estatales, está el área turismo, que es la que genera. No existe otra actividad, ni fábricas ni industrias. La industria es el turismo”.

El contraste con Brasil

Uno de los principales cuestionamientos planteados durante la reunión fue el contraste entre los tiempos de traslado dentro de Brasil y las demoras que se registran al momento de cruzar hacia la Argentina.

Patricia Durán Vaca, presidenta del Iguazú Convention Bureau, puso como ejemplo el recorrido desde San Pablo hasta Foz de Iguazú y las dificultades que aparecen en el último tramo del viaje.

“El pasajero que tardó de San Pablo a Foz una hora y media, la verdad que no lo comprende y no lo entiende”, sostuvo.

Según explicó, las demoras se concentran especialmente en el ingreso a la Argentina: “¿Cómo puede ser que de San Pablo a Foz tardemos una hora y media y cruzar el puente a veces nos lleve cuatro horas en temporada alta, y en temporada baja dos horas de ida y dos horas de vuelta?”.

Para la dirigente, una mejora en el funcionamiento del paso fronterizo tendría un impacto directo sobre el destino turístico: “Con una agilización, los únicos que se benefician son nuestro destino, la provincia de Misiones y, por supuesto, Puerto Iguazú”.

Una discusión que vuelve al Congreso

El reclamo de los empresarios de Puerto Iguazú vuelve a instalar en el ámbito nacional una problemática que tiene impacto directo en la actividad turística de Misiones.

Con Brasil como uno de los principales mercados emisores de visitantes hacia la región, el funcionamiento del puente Tancredo Neves se convirtió en un punto central para la competitividad turística de Puerto Iguazú.

El desafío planteado ahora por el sector privado es que la reunión mantenida en el Senado se traduzca en medidas concretas para reducir las demoras, modernizar los controles y mejorar la infraestructura fronteriza.

Para los empresarios, cada hora de espera representa no solamente un inconveniente para quien viaja, sino también una oportunidad turística y económica que Puerto Iguazú puede perder.