Publicidad
 

Por la imparable crecida del Río Paraná, dispusieron el cierre del Puerto Eldorado y la suspensión del paso fronterizo

En el marco de una crecida extraordinaria del río Paraná, la Prefectura Naval Argentina (PNA) con asiento en la ciudad de Eldorado dispuso el cierre preventivo del puerto local y la interrupción total del servicio de transporte fluvial que une la costa argentina con Puerto Mayor Otaño.  

La decisión fue oficializada a través de la Disposición N.º DI-2026-99183640-APN-ELDO%PNA con fecha 11 de octubre de 2026, emitida tras constatar que a las 20:30 hs. la escala del puerto registró una marca de 16,70 metros. El significativo aumento del nivel de las aguas generó trastornos en la operatoria de las embarcaciones de pasajeros, vehículos y cargas no solo en Eldorado, sino también en los pasos fronterizos de Puerto Mado, Puerto Victoria, Puerto Pinares y Puerto Piray.  

Riesgo estructural y operativo en la ribera

Según detalló la autoridad marítima, el incremento del caudal provocó la erosión de las barrancas y el consecuente debilitamiento de los suelos en las áreas portuarias, poniendo en riesgo la seguridad de las personas y de la infraestructura del lugar.  

A la inestabilidad del terreno se le suman las fuertes corrientes de agua cargadas de residuos, raigones y troncos a la deriva, lo que representa un serio peligro para la navegación regular de balsas, remolcadores y lanchas de pasajeros. Asimismo, se advirtió la falta de infraestructura de amarre adecuada (muelles o muertos) que garantice el ascenso y descenso seguro de personas en estas condiciones extremas.  

Inhabilitación de la navegación y resguardo

En cumplimiento de la Ley General de la Prefectura Naval Argentina y el Régimen de la Navegación Marítima, Fluvial y Lacustre (REGINAVE), se suspendió la prestación de los servicios de transporte internacional y la navegación en general en los puntos afectados hasta tanto las condiciones de seguridad retornen a sus parámetros normales.  

Las autoridades instan a la comunidad, navegantes deportivos y pobladores ribereños a acatar las disposiciones de resguardo y mantenerse informados ante el monitoreo constante que realiza la fuerza sobre la evolución del río.