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El Niño mantiene el alerta y no da tregua en Misiones: crecidas de ríos, temporales y cientos de familias afectadas

La crecida del Paraná obligó a cerrar el puerto de Eldorado y suspender el cruce fluvial con Paraguay. Mientras persisten las lluvias y el monitoreo de los ríos, los últimos temporales provocaron daños en viviendas de distintos municipios y reactivaron los operativos de asistencia. La Provincia prepara medidas de prevención ante un trimestre que podría estar marcado por precipitaciones abundantes.

Misiones enfrenta semanas de preocupación por las consecuencias de las lluvias intensas, las tormentas y las crecidas de los principales cursos de agua. En las últimas jornadas, el avance del río Paraná obligó a suspender los servicios de navegación en Eldorado y otros puertos de la zona norte, mientras nuevos temporales dejaron viviendas dañadas, árboles y postes caídos y complicaciones en distintas localidades.

El escenario se desarrolla en un contexto de preparación ante el fenómeno de El Niño, que podría favorecer un período de precipitaciones superiores a las habituales durante octubre, noviembre y diciembre. Frente a esa posibilidad, el Gobierno provincial reforzó el plan de prevención, con relevamientos de familias que viven en sectores vulnerables, coordinación con los municipios y preparación de espacios para eventuales evacuaciones.

A los problemas derivados de las crecidas se suma el impacto de las tormentas sobre las zonas urbanas y rurales. Aunque los últimos relevamientos no informaron nuevas evacuaciones por el temporal del 8 y 9 de octubre, los organismos de emergencia continuaron trabajando para asistir a los vecinos y evaluar los daños.

El Paraná crece y cerraron el puerto de Eldorado

La situación más reciente en el norte provincial se registró en Eldorado. La Prefectura Naval Argentina dispuso el cierre preventivo del puerto local y la interrupción total del transporte fluvial que conecta la costa argentina con Puerto Mayor Otaño, Paraguay.

La medida fue oficializada tras constatar que el domingo 11 de octubre, a las 20.30, el río Paraná alcanzó una altura de 16,70 metros en la escala del puerto de Eldorado.

Según informó Prefectura, el incremento del nivel del agua provocó dificultades para la operatoria de embarcaciones de pasajeros, vehículos y cargas. La medida también alcanza a los pasos fluviales de Puerto Mado, Puerto Victoria, Puerto Pinares y Puerto Piray.

Entre los riesgos señalados figuran la erosión de las barrancas, la inestabilidad del suelo en sectores portuarios y la presencia de fuertes corrientes que arrastran residuos, raíces y troncos. Estas condiciones representan un peligro para la navegación y para las personas que utilizan los servicios de cruce.

La suspensión se mantendrá hasta que las condiciones permitan recuperar los parámetros de seguridad. Mientras tanto, las autoridades pidieron a navegantes y pobladores ribereños respetar las disposiciones preventivas.

El Uruguay también mantiene la atención sobre la costa misionera

Otro de los cursos de agua que genera preocupación es el río Uruguay, especialmente en las localidades ribereñas del este provincial.

A comienzos de octubre, la crecida obligó a cerrar preventivamente los pasos internacionales entre Alba Posse y Porto Mauá, y entre El Soberbio y Porto Soberbo, debido al aumento del nivel del agua. En Alba Posse, el río había alcanzado los ocho metros, la cota de alerta, mientras que en El Soberbio se reportaban registros superiores a esa marca.

En un informe hidrológico difundido el 7 de octubre, el Instituto Nacional del Agua (INA) indicó que el río Uruguay en San Javier registraba 5,10 metros, por debajo de la cota de alerta de ocho metros, aunque dentro de un rango de aguas medias altas y altas. El organismo advertía que el comportamiento del río debía continuar bajo seguimiento ante las precipitaciones previstas en la cuenca.

Es importante diferenciar esos registros de los niveles actuales: las alturas pueden modificarse rápidamente según las lluvias acumuladas aguas arriba y los aportes de los afluentes. Por eso, el seguimiento de Prefectura y de los organismos hidrológicos resulta clave para anticipar posibles nuevas crecidas.

Los temporales dejaron daños en distintos municipios

Mientras los ríos mantienen en alerta a las localidades ribereñas, las tormentas también provocaron consecuencias en zonas alejadas de las costas.

El jueves 8 de octubre, fuertes lluvias y ráfagas afectaron a distintos puntos de Misiones. En Garupá y Cerro Azul se reportaron voladuras de techos, mientras que en Candelaria los bomberos trabajaron para retirar árboles y cables caídos. También hubo intervenciones en Posadas, Profundidad, Leandro N. Alem, Gobernador Roca y otras localidades.

De acuerdo con el relevamiento difundido por Stop en Línea el 9 de octubre, los efectivos policiales y bomberos continuaban recorriendo áreas urbanas y rurales para despejar calles, retirar escombros y brindar asistencia. Hasta ese momento no se habían informado personas lesionadas ni familias evacuadas por ese episodio.

Los daños se sumaron a los registrados durante las tormentas de los primeros días de octubre. El operativo desplegado tras el temporal del 3 y 4 de octubre incluyó más de 70 intervenciones policiales y de bomberos en distintos puntos de la provincia. En Wanda, dos adultos y un menor fueron evacuados, mientras que cinco adultos mayores debieron ser resguardados después de que se dañara el techo del lugar donde se alojaban.

En Eldorado y la zona norte también se reportaron techos afectados, postes y tendidos eléctricos caídos y daños en establecimientos. Las tareas incluyeron asistencia a vecinos, despeje de calles y caminos y coordinación con los organismos municipales.

Cientos de familias ya necesitaron asistencia

La preocupación por el impacto acumulado de las tormentas no es nueva. Durante septiembre, los sucesivos episodios de granizo y fuertes vientos afectaron a casi 500 familias de nueve municipios, según un balance oficial difundido el 14 de septiembre.

Uno de los lugares más castigados fue Cruce Caballero, en el municipio de San Pedro, donde un fenómeno con características de tornado dejó 22 familias damnificadas y provocó una víctima fatal.

En Eldorado, el temporal del 11 de septiembre también obligó a desplegar un operativo municipal de emergencia. La asistencia incluyó la entrega de lonas a familias cuyas viviendas sufrieron voladuras de techos, además de tareas para despejar calles y retirar árboles caídos. En los relevamientos iniciales se habían identificado decenas de viviendas afectadas y, posteriormente, el municipio informó que la asistencia había alcanzado a más de 150 familias.

En Puerto Esperanza, por otra parte, las autoridades municipales informaron daños en más de 100 viviendas durante otro temporal, con voladuras parciales o totales de techos y afectaciones en establecimientos escolares. La Provincia y el municipio coordinaron la entrega de materiales para avanzar con las reparaciones.

Estas cifras corresponden a distintos episodios meteorológicos y no representan la cantidad de familias afectadas simultáneamente en toda Misiones. Sin embargo, muestran la magnitud de la demanda que enfrentan los equipos de asistencia y la necesidad de sostener los relevamientos y la ayuda a los damnificados.

La Provincia refuerza la prevención ante El Niño

Ante la posibilidad de que las precipitaciones se intensifiquen durante el último trimestre del año, el Gobierno de Misiones puso en marcha un plan integral de prevención, contingencia y respuesta.

Una de las principales medidas es el relevamiento de las familias que residen en zonas vulnerables, especialmente en barrios bajos, sectores próximos a arroyos y áreas ribereñas. El objetivo es identificar con anticipación a las personas que podrían necesitar asistencia o ser trasladadas a lugares seguros ante una inundación.

La planificación también contempla la identificación de establecimientos educativos que puedan utilizarse como centros de evacuación, la coordinación entre la Policía, Protección Civil y los municipios, y la preparación de recursos para responder ante emergencias.

Además, la Provincia incorporó una Red Provincial de Nutrición en Emergencias, destinada a colaborar con la alimentación segura de las personas que eventualmente deban permanecer en centros de evacuación. La iniciativa busca anticipar dificultades relacionadas con la falta de agua potable, los cortes de energía y la conservación de alimentos.

En paralelo, el Gobierno provincial reclamó a la Nación la ejecución de fondos destinados a atender emergencias climáticas y respaldó la necesidad de garantizar los mecanismos previstos por la Ley Nacional de Emergencia Agropecuaria para asistir a los sectores productivos afectados.

Lluvias e inestabilidad durante los próximos días

El pronóstico difundido el domingo 11 de octubre anticipó que la inestabilidad continuaría al menos hasta el lunes, con precipitaciones leves e intermitentes en el sur y lluvias con características de tormentas dispersas en el norte provincial. En ese momento no se habían emitido nuevas alertas por tormentas fuertes y caída de granizo.

La evolución del tiempo y de los niveles de los ríos será determinante para los próximos días. Las lluvias en las cuencas altas pueden provocar crecidas que se trasladan aguas abajo, incluso cuando las precipitaciones no son intensas en las localidades misioneras.

Por eso, el escenario exige mantener el monitoreo tanto de los grandes ríos como de los arroyos, además de atender los riesgos que generan las tormentas sobre viviendas, caminos, tendidos eléctricos y áreas rurales.

Con el puerto de Eldorado cerrado por la crecida del Paraná, los antecedentes de daños en cientos de familias y un pronóstico que todavía mantiene la inestabilidad, Misiones atraviesa una etapa que demanda prevención, coordinación y capacidad de respuesta. El desafío será anticiparse a nuevas contingencias y sostener la asistencia a quienes ya sufrieron las consecuencias de los temporales.