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Exjefe de bomberos Jorge Maack rompió el silencio y apuntó contra la conducción institucional en Eldorado

La estabilidad institucional de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Eldorado quedó en el centro de la escena tras las contundentes declaraciones de Jorge Maack, exjefe del cuerpo activo, quien rompió el silencio para exponer una profunda crisis interna, cuestionar las decisiones de la comisión directiva que encabeza el presidente Mario Flammer y detallar las razones de su salida de la jefatura.

Durante una entrevista con RADIO STOP, Maack trazó una línea divisoria clara entre su continuidad operativa como bombero —la cual mantiene firme por su compromiso con la comunidad— y los manejos político-administrativos que derivaron en su desplazamiento del cargo de máxima conducción operativa.  

Desplazamientos, cargos y "socios ficticios": los cuestionamientos a la cúpula

Uno de los ejes centrales de la denuncia del exjefe bomberil giró en torno a la legitimidad de las decisiones de la comisión directiva y la falta de transparencia en los padrones societarios. Según Maack, la estructura de la institución se maneja bajo una lógica "verticalista" donde las decisiones inconsultas afectan el normal funcionamiento del cuartel.

"El único responsable de esto es la parte de comisión directiva, que es el presidente Mario Flammer en esta ocasión", sentenció Maack, al tiempo que advirtió sobre anomalías en la conformación de los padrones de socios habilitados para votar en las asambleas.  

En este sentido, calificó de "socios ficticios" a aquellos incorporados administrativamente sin real participación histórica en la vida institucional, advirtiendo que esta maniobra busca perpetuar a determinados sectores en el poder y desplazar a quienes cuestionan el manejo de los fondos.

Un rojo financiero millonario y el impacto de la falta de balances

Otro de los puntos críticos señalados por el exjefe bomberil tiene que ver con el impacto económico que sufre el cuartel ante la falta de presentación de balances y la consiguiente retención de fondos y subsidios nacionales y provinciales.

Maack estimó que la institución dejó de percibir sumas millonarias —con un cálculo aproximado que superaría los 95 millones de pesos anuales solo en concepto de subsidios y ayudas que se demoran por la falta de papeles al día—, lo que ahoga financieramente las operaciones diarias.

"Imagináte que una manguera de bomberos de una pulgada y media cuesta cerca de 500.000 pesos; el cuartel está sobreviviendo con lo que ingresa de la municipalidad y el aporte de los vecinos, pero las pérdidas son enormes", graficó sobre el deterioro de los equipamientos y la escasez de recursos.  

Asimismo, cuestionó que los cuarteles de la zona oeste y el histórico destacamento del kilómetro 2 continúan padeciendo restricciones operativas y falta de personal capacitado debido a la falta de una planificación federal e inclusiva por parte de la comisión.

La llegada de nuevos mandos y el futuro del cuartel

Consultado sobre la asunción de la nueva jefatura a cargo de Facundo Brunaga (conocido vecino del barrio Antiguo Centro), Maack reconoció su trayectoria como aspirante pero advirtió que el proceso de ascenso y designación careció del consenso y la rigurosidad reglamentaria necesaria, dado que se trata de un personal recientemente egresado que deberá afrontar una estructura compleja y sumamente castigada por los conflictos internos.

Pese al malestar y a sentirse "usado" tras años de servicio ininterrumpido, el exjefe ratificó que continuará prestando servicios desde el cuerpo activo en resguardo de la seguridad de los vecinos de Eldorado, aunque insistió en que la única salida viable para sanear la institución es la regularización contable y la renovación total de las autoridades directivas.