Al menos 68 muertos y 100 heridos tras choque de trenes en España: Confirman que habrían ciudadanos argentinos
Una catástrofe volvió a sacudir al sistema ferroviario español. En las primeras horas de la mañana de este miércoles, a las 08:54, dos formaciones de alta velocidad (un tren AVE de la compañía Renfe y otro de la firma Iryo) colisionaron violentamente a la altura de la localidad de Urda, en la provincia de Toledo.
El siniestro dejó un saldo devastador de al menos 68 víctimas mortales y más de 100 personas con heridas de diversa gravedad, muchas de las cuales requirieron traslados de urgencia a centros asistenciales y pedidos masivos de donación de sangre en la región.
Cómo ocurrió la colisión
De acuerdo a las primeras reconstrucciones periciales, el choque no fue frontal, sino por alcance por la parte trasera:
El impacto: Una de las formaciones se encontraba detenida sobre la vía cuando el otro convoy de alta velocidad la embistió a gran velocidad.
Caída al terraplén: Producto de la tremenda fuerza del impacto, varios vagones descarrilaron y al menos dos cayeron por un terraplén, complicando de inmediato las tareas de rescate y auxilio a los pasajeros atrapados.
Consecuencias en el servicio: La circulación por el corredor de alta velocidad Madrid-Andalucía quedó completamente paralizada mientras trabajan los equipos de emergencia.
Las hipótesis de la investigación: error humano y fallo técnico
Las autoridades del Ministerio de Transportes de España señalaron que las investigaciones avanzan sobre un posible error humano derivado de una falla en los sistemas de seguridad automática:
Avería informática: Se habría registrado una falla en el sistema automático de seguridad que regula la vía.
Autorización manual: Ante el fallo informático, el tráfico se gestionaba de forma manual. En ese contexto, se habría emitido una autorización para rebasar una señal en rojo que desencadenó el impacto contra la formación detenida.
Presencia de un argentino entre los pasajeros
El trágico hecho ha tenido repercusión inmediata en Argentina tras confirmarse la presencia de un ciudadano argentino involucrado en el accidente. La Cancillería y las autoridades consulares activaron rápidamente los protocolos de seguimiento e información para brindar asistencia a la víctima y mantener contacto directo con sus allegados.
Se trata de la segunda tragedia de gran magnitud en las vías españolas en menos de un año, lo que reabrió con fuerza el debate público e institucional sobre los protocolos de seguridad y las inversiones en el mantenimiento de las líneas de alta velocidad.