Una argentina murió en un choque en Nueva Zelanda: la colecta para ayudar a su hija
Una tragedia golpeó a una familia argentina que residía en Nueva Zelanda. Ayelén Amarilla, una mujer de 37 años oriunda de Mar del Plata, murió en un accidente de tránsito luego de que el automóvil en el que viajaba chocara de frente contra un camión. Tras el fallecimiento, sus familiares y amigos organizaron una colecta para ayudar a su pareja y a la hija que tenían en común.
El siniestro ocurrió el último viernes, cerca de las 15.10, sobre la ruta estatal 6, en el tramo que une Cromwell con Queenstown, en la zona del desfiladero de Kawarau, ubicada en la isla sur del país. Por motivos que todavía son investigados, el vehículo en el que se trasladaba Amarilla impactó contra un camión. La mujer murió en el lugar, mientras que otra persona que viajaba en el automóvil sufrió lesiones leves y fue derivada al Hospital Lakes District.
El operativo de emergencia contó con la participación de dos helicópteros y una ambulancia del servicio sanitario Hato Hone St John. Además, las autoridades mantuvieron la carretera cerrada durante varias horas para permitir que la Unidad de Investigación de Accidentes Graves realizara las pericias correspondientes.
Ayelén se había instalado en Nueva Zelanda en 2020 y, desde entonces, había trabajado en diferentes empleos, principalmente de carácter temporal. Había cumplido 37 años durante octubre y era madre de Astrid, una nena de apenas dos años. La pequeña nació de su relación con Frankie, su pareja.
Entre sus familiares y amigos, la mujer era conocida por el apodo de "Coco", nombre que también comenzó a aparecer en los mensajes de despedida que se multiplicaron en las redes sociales después de conocerse la noticia. Su muerte generó una profunda conmoción tanto en Nueva Zelanda como en Mar del Plata, donde viven algunos de sus seres queridos.
Después del accidente, familiares y allegados pusieron en marcha una iniciativa en la plataforma neozelandesa Givealittle para reunir fondos destinados a Frankie y Astrid. La campaña fue publicada bajo el título "In loving memory of Coco, who always was keen to help others" ("En memoria de Coco, que siempre estuvo dispuesta a ayudar a los demás").
En el mensaje, quienes impulsaron la colecta describieron a Ayelén como "una hermosa persona con un corazón bondadoso" y destacaron su generosidad, su empatía y su predisposición para acompañar a quienes la rodeaban.
También hicieron especial hincapié en el vínculo que tenía con su hija: "Coco era una madre increíblemente cariñosa y dedicada. Siempre buscaba recetas saludables, actividades nuevas y maneras de fomentar el crecimiento y desarrollo de Astrid. Cada día, deseaba brindarle a su hija la infancia más feliz, sana y hermosa posible”.
El objetivo es acompañar económicamente a Frankie, quien deberá continuar con la crianza de la nena después de la pérdida de su pareja. El dinero recaudado será entregado directamente a él para afrontar los gastos cotidianos y las nuevas necesidades familiares.
"Ninguna donación es demasiado pequeña. Cada contribución, cada vez que se comparte y cada acto de bondad marcará la diferencia", expresaron los organizadores. Finalmente, cerraron el pedido con un mensaje dedicado a los dos integrantes de la familia que quedaron en Nueva Zelanda: "Unámonos por Frankie y Astrid. Para Coco".