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ECONOMÍA | PRODUCCIÓN YERBATERA

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El INYM vuelve al centro de la disputa: Nación buscaría avanzar con cambios en los controles de la yerba mate

El Gobierno nacional podría impulsar este martes 3 de noviembre una nueva discusión sobre las facultades de fiscalización del Instituto Nacional de la Yerba Mate. La propuesta contempla una mayor intervención del SENASA y la eliminación de distintas normativas del organismo. Sectores productivos advierten que los cambios podrían debilitar los controles sobre la actividad, en medio de las dificultades que atraviesan los yerbateros de Misiones.

El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) vuelve a quedar en el centro de una disputa por el futuro de sus facultades de control. El Gobierno nacional podría intentar avanzar esta semana con un proyecto de reordenamiento normativo que contempla modificaciones en los mecanismos de fiscalización de la cadena yerbatera y una mayor participación del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).

La iniciativa podría volver a discutirse durante la reunión del Directorio prevista para el martes 3 de noviembre, aunque todavía no está confirmado que sea sometida a votación. La posibilidad genera preocupación entre representantes del sector productivo, que consideran que los cambios podrían reducir la capacidad de intervención del Instituto sobre distintas etapas de la actividad.

El proyecto fue presentado originalmente el 15 de septiembre por funcionarios nacionales de las áreas de Desregulación y Agricultura. Desde entonces, su tratamiento provocó diferencias dentro del organismo y cuestionamientos de representantes de Misiones.

Qué cambios propone el Gobierno nacional

La propuesta contempla la derogación de 21 resoluciones dictadas entre 2003 y 2023, además de modificaciones en los procedimientos de registración, inspección y fiscalización de la producción yerbatera.

Uno de los principales cambios consiste en otorgar mayor protagonismo al Documento de Tránsito Vegetal electrónico (DTV-e), administrado por el SENASA, para el seguimiento de los movimientos de materia prima.

También se plantea revisar programas de capacitación, investigación y asistencia técnica, así como ampliar determinadas facultades operativas de la Presidencia del INYM.

Desde el Gobierno nacional, estas modificaciones son presentadas como parte de un proceso de simplificación administrativa y eliminación de regulaciones consideradas innecesarias.

Sin embargo, representantes del sector productivo advierten que la propuesta podría debilitar los controles específicos que el Instituto desarrolló durante más de dos décadas, particularmente aquellos vinculados con el ingreso de hoja verde a los secaderos, las existencias de yerba mate canchada y la trazabilidad de la materia prima.

Aunque el proyecto mantiene formalmente atribuciones de registración, inspección y sanción para el INYM, las diferencias se concentran en el alcance efectivo que conservaría el organismo para fiscalizar la actividad.

Una votación que podría favorecer a Nación

La discusión también está atravesada por la composición del Directorio del Instituto, donde el Gobierno nacional podría contar con una mayoría de siete votos contra cinco para impulsar la iniciativa.

Esa correlación de fuerzas ya se manifestó el pasado 9 de octubre, cuando el presidente del organismo, Rodrigo Correa, consiguió aprobar las designaciones de Rosana Biale como gerenta general y Sebastián Pratto al frente de Auditoría Interna.

En aquella oportunidad, acompañaron las decisiones los representantes de Nación, Corrientes, la industria, los secaderos, UATRE y la directora por la Producción Marisol Fracalossi.

El posicionamiento de estos últimos sectores generó cuestionamientos de organizaciones yerbateras que consideran que sus representantes deberían mantener una postura diferente frente a las iniciativas nacionales.

El director por la Producción Roberto Ferreyra cuestionó recientemente la conformación de esa mayoría y advirtió que dificulta el debate de propuestas destinadas a mejorar la situación de los pequeños productores y trabajadores rurales.

De todos modos, hasta el momento no existe confirmación oficial de que el proyecto vaya a ser votado en la reunión del martes.

Misiones cuestiona la pérdida de controles

La iniciativa ya había encontrado resistencia durante su tratamiento en la Subcomisión de Legislación, Fiscalización y Control del INYM, que recomendó continuar analizando las modificaciones antes de avanzar con su aprobación.

Desde la representación del Gobierno de Misiones también se expresaron reparos sobre el alcance de la propuesta.

Uno de los principales cuestionamientos apunta a que el traslado de determinadas funciones al SENASA podría afectar la capacidad del Instituto para controlar los movimientos de materia prima y verificar las condiciones de comercialización dentro de la cadena yerbatera.

La posición provincial distingue entre la posibilidad de modernizar los procedimientos administrativos y la eventual pérdida de facultades propias del organismo.

La discusión impacta en una actividad clave para el norte misionero

El debate adquiere especial relevancia para Eldorado y las localidades del norte de Misiones, donde la producción de yerba mate forma parte de la actividad económica de numerosas familias rurales y se vincula con el funcionamiento de secaderos, cooperativas, establecimientos industriales y servicios asociados.

Las modificaciones propuestas se producen en un escenario de dificultades para los pequeños y medianos productores, que vienen reclamando mejores precios para la hoja verde y cuestionando las consecuencias de la desregulación del mercado.

La discusión sobre las facultades de fiscalización es diferente de la pérdida de atribuciones del INYM para establecer precios obligatorios de la materia prima, dispuesta mediante las reformas nacionales iniciadas en diciembre de 2023.

Sin embargo, ambos procesos forman parte de un debate más amplio sobre el papel que debe cumplir el Instituto y las herramientas que necesita para supervisar el funcionamiento de la cadena productiva.

Para los productores del norte misionero, una de las principales preocupaciones es cómo se garantizarán los controles sobre el ingreso de materia prima, su procesamiento y comercialización si finalmente se aprueban las modificaciones.

El Directorio también se prepara para una renovación

La posible discusión del martes coincide con el proceso de renovación de nueve de los doce integrantes del Directorio del INYM.

Mediante la Resolución 131/2026, el organismo prorrogó hasta el 11 de diciembre el plazo para que las entidades representativas de productores, cooperativas, industrias, secaderos y trabajadores rurales completen su inscripción o actualicen la documentación necesaria para participar en la selección de los futuros directores.

La renovación se desarrolla en medio de diferencias internas sobre el rumbo de la actividad y las facultades que debería conservar el Instituto.

En ese contexto, la reunión prevista para este martes podría convertirse en una nueva instancia de definición sobre el funcionamiento del INYM, mientras los distintos sectores de la cadena yerbatera siguen atentos a las decisiones que puedan modificar los mecanismos de control de una de las principales economías regionales de Misiones.