Puerto Esperanza: El municipio que transformó el transporte en un modelo de eficiencia y ahorro fiscal
En un contexto de ajuste y caída de la coparticipación, el municipio de Puerto Esperanza ha tomado las riendas de sus servicios estratégicos. El intendente Horacio Zarza detalló cómo la decisión de municipalizar el transporte urbano no solo salvó la movilidad de los vecinos, sino que evitó un colapso financiero para las arcas locales.
De un déficit proyectado a la soberanía del transporte
A finales de 2023, la gestión enfrentó una encrucijada: la empresa prestataria anterior exigía un subsidio mensual de 53 millones de pesos para continuar operando, lo que implicaba un déficit de 45 millones para el municipio.
"Decidí que el municipio debía prestar el servicio. Hoy, el saldo negativo es de apenas 5 millones de pesos. Perder 5 millones es mucho mejor que perder 45; estamos yendo hacia un equilibrio fiscal trabajando sobre la oferta y la demanda", explicó Zarza.
Actualmente, la comuna opera con seis unidades propias (comenzaron con tres), las cuales están siendo unificadas estéticamente. El servicio alcanza una eficiencia del 95%, cubriendo el traslado de más de 1.400 estudiantes y llegando a colonias rurales ubicadas a 40 kilómetros de distancia.
Innovación: GPS, Internet Satelital y App propia
La gestión no solo se limitó a la compra de colectivos, sino que integró tecnología de punta para mejorar la experiencia del usuario. A través de la aplicación "Mi Transporte Urbano" (disponible en Play Store), los vecinos pueden monitorear en tiempo real la ubicación de las unidades y calcular el tiempo de espera en la parada.
Para que este sistema funcione, las unidades cuentan con antenas de internet satelital. En cuanto a tarifas, el boleto cuesta 1.700 pesos en efectivo y desciende a 1.500 pesos para quienes utilizan la tarjeta electrónica local. Cabe destacar que el municipio garantiza la gratuidad para el sector escolar, a pesar de que aún no recibe los fondos del Boleto Estatal Estudiantil Gratuito (BEEG) por limitaciones en la normativa provincial vigente que prioriza a empresas privadas.
Gestión "al contado" y recorte de la planta política
El intendente destacó que el secreto de la continuidad de la obra pública —que incluye la instalación de casi 900 luminarias LED y el mantenimiento de caminos rurales con tosca— radica en una administración austera.
Ahorro en funcionarios: Se redujo un 7,5% el gasto en planta política, eliminando áreas redundantes y cargos innecesarios ("ñoquis").
Poder de negociación: "Trabajo al contado. Si pago en el momento, exijo descuentos y que me incluyan el flete. Así ahorramos en cada piedra para empedrado o insumo que compramos", afirmó el jefe comunal.
Control de combustible: Se digitalizaron las órdenes de carga, permitiendo un control diario de litros consumidos versus kilómetros recorridos por cada máquina municipal.
El respaldo del vecino
A pesar de que la coparticipación cayó un 7%, la recaudación local muestra señales positivas. Según Zarza, la cobrabilidad subió al 55%, un número superior al de gestiones anteriores. "Cuando el vecino ve que se pone la luz, que se limpia el barrio y que las máquinas trabajan, se acerca a pagar porque ve que su impuesto vuelve en obras", concluyó.