“LAS MARÍAS” NO TIENE EMPLEADOS, SINO ESCLAVOS, Y MUCHOS VIVEN TEMEROSOS POR EL PASADO SANGRIENTO DE LA EMPRESA
A pesar de las amenazas y del pasado tenebroso por los desaparecidos en la dictadura militar que pesa sobre “Las Marías”, los empleados se están animando a reclamar salarios justos. Sobre todo en el área de la tarefa de la yerba mate, y fundamentalmente en los equipos de los contratistas que operan para esa empresa, muchos en Misiones.
Hace poco, un grupo de trabajadores de la conocida empresa yerbatera Las Marías, con sede central en Gobernador Virasoro (Corrientes), realizaron una medida de fuerza y paralizaron el secadero de yerba y té en reclamo de una urgente recomposición salarial.
Denunciaron que los sueldos van de 600 a 800 mil pesos mensuales, incluso para empleados con más de cinco años de antigüedad. Además, aseguran que las promesas de mejora realizadas en instancias previas nunca se cumplieron y que los intentos de negociación informal con el sector empresarial fracasaron, y que siempre reciben amenazas.
“La explotación de hombres, mujeres, niños y niñas, en los trabajos relacionado con la yerba mate, la mayoría de las veces tercerizada y en condiciones de esclavitud o cercanas a ella en el corte, (tarefa), tanto en Corrientes como en Misiones, es moneda corriente en Las Marías. Muchas investigaciones y noticias sobre épocas antiguas, recientes y actuales, dan cuenta de la trama de poder que deja a miles de personas reclutadas bajo pésimas condiciones de trabajo y de vida”, explicó un empleado de esa empresa de Virasoro.
EL MIEDO DE LOS EMPLEADOS DE LAS MARÍAS
Entre los empleados directos y los que tarefean con productores que tercerizan la cosecha de la yerba para Las Marías, no dejan de comentar las historia de personas desaparecidas en la época de la dictadura militar, y que trabajaban para los Navajas.
Los casos más paradigmáticos son los de Marelo Peralta y Neris Pérez, dos militantes sindicales que desaparecieron mientras trabajaban, el primero con el intendente de Virasoso en esa época, Héctor María Torres Queirel, quien tenía una chacra donde cultivaba yerba mate para Las Marías. Mientras que Neris se desempeñaba a las órdenes des Pablo Navajas Artazas -hermano de “Don Alfredo” también conocido como “Toco”-, y era delegado tractorista y secretario adjunto de la Federación Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (FATRE), quien también figura como desaparecido.
Varios testimonios dan cuenta todavía que los principales dirigentes sindicales fueron reprimidos -algunos desaparecieron-, y que de esa manera se logró el objetivo esgrimido explícitamente por los Navajas en varias oportunidades: el desmantelamiento total de los sindicatos.