2026-05-06

Bongers: "El sector foresto-industrial de Misiones pide y necesita más medidas"

AMAYADAP

En declaraciones a RADIO STOP el presidente de AMAYADAP, Enrique Bongers, se refirió a la actualidad de la foresto industria e hizo referencia a la eliminación de la aduana paralela o suspensión del pago a cuenta en el “Control Fiscal en Ruta” que beneficia a proveedores externos y consideró ques es un alivio momentáneo. Expresó que desde el sector aún aguardan medidas contundentes que reactiven las economías regionales las cuales están estancadas. Señaló por ejemplo que sería de gran ayuda "los recortes de la tasa forestal e impuestos".

El sector foresto-industrial de Misiones pide más medidas

Bongers valoró el anuncio del gobierno provincial pero advirtió que la medida no impacta directamente al sector maderero. Reclamó la suspensión de la tasa forestal y la devolución de saldos de Ingresos Brutos.

La decisión del gobierno de Misiones de suspender la aduana paralela —conocida como "pago a cuenta" en los puestos de control— generó repercusiones en distintos sectores de la economía provincial. Sin embargo, desde la industria foresto-industrial la recepción fue más cauta: la medida, que comenzará a regir en julio por un plazo de un año, tiene un impacto acotado sobre un sector que produce localmente y depende poco de insumos extraprovinciales.

Bongers en diálogo con Radio STOP explicó "no nos mueve demasiado la aguja". "Tenemos aserraderos que traen adhesivos y algunos insumos de afuera, y ahí sí se hace el pago a cuenta, pero en otra medida no impacta directamente a nuestra producción."

Aclaró que la medida puede beneficiar más a comerciantes y otros sectores que importan insumos de manera constante, y aprovechó para marcar distancia con quienes aplaudieron el anuncio sin conocer la realidad del sector. "Escuché a un ingeniero forestal en los medios aplaudiendo esa medida, desconociendo totalmente lo que es la industria maderera", señaló.

Lo que pide el sector
El referente de la cámara fue preciso sobre las demandas concretas que el sector viene trasladando al gobierno provincial: la suspensión por doce meses de la tasa forestal —un tributo del 2% que solo existe en Misiones y recae principalmente sobre los aserraderos más grandes— y la posibilidad de recuperar o canjear los saldos a favor de Ingresos Brutos acumulados.

"Es un dinero que está a favor de las empresas pero que no lo tienen disponible. Afecta financieramente, y en este contexto es muy importante poder recuperarlo o al menos canjearlo por el pago de otros impuestos".

El 1° de mayo, durante el discurso del gobernador ante la Cámara de Representantes, el sector esperaba anuncios específicos. No llegaron. "Nos faltó que se nombrara la palabra foresto-industria, dada la importancia que tiene en la provincia y todo el empleo que genera", lamentó.

Un sector presionado
Más allá de los reclamos puntuales, dibujó un panorama difícil para la industria. Los aserraderos enfrentan tres costos estructurales que los dejan fuera de competencia en mercados externos: el energético, el impositivo y la logística. 

"La madera es un commodity que se maneja por precios internacionales. Muchos aserraderos de Misiones no pueden entrar a esos mercados porque tienen madera de bajo valor y una logística muy cara", explicó. Eso los deja atados al mercado interno, que en los últimos meses mostró señales preocupantes: baja demanda, plazos de pago extendidos y precios poco rentables. "A fines de febrero, comienzo de marzo, los corralones empezaron a hacer algunos pedidos y algo se movió, pero volvió a estabilizarse a la baja."

Respecto a los acuerdos comerciales con Estados Unidos y la Unión Europea, que algunos análisis presentan como una oportunidad para las economías regionales, Bonger fue directo: "Los costos de la Argentina son muy altos como para competir internacionalmente. Esos acuerdos no nos favorecen demasiado a nosotros."

Desde la cámara trabajan en dos iniciativas que consideran estratégicas. La primera es el Puerto Eldorado: "Sería una solución logística muy importante, no solo para la forestoindustria sino para los cítricos, la yerba, el té. Motorizaría mucho la economía de la zona y nos permitiría bajar costos", afirmó Bonger, quien confirmó que están en contacto con Pablo Ladigne desde la Secretaría de Nación para impulsar el proyecto. Incluso el ejemplo que usó el ministro Sturzenegger para ilustrar el impacto del puerto —un aserradero que podría exportar madera rústica a China si bajaran los costos logísticos— surgió, según Bonger, de la propia cámara.

La segunda apuesta es la construcción de viviendas. La cámara envió una nota a Sandra Petovello, ministra de Capital Humano, a través de la diputada nacional Maura Gruber, solicitando la construcción de 5.000 viviendas por provincia. "Si se dan créditos hipotecarios blandos, se motoriza la madera, el ladrillo, el cemento, la mano de obra. Necesitamos que ese mercado interno vuelva a funcionar para que el derrame llegue a las ciudades y los pueblos", planteó.

"Salimos de la mano de la producción"
Con una mirada política sobre el momento económico del país, Bonger fue claro en su diagnóstico: el Estado ya no puede resolver todo solo. "Ya no está más la maquinita del Estado emitiendo dinero. El político tiene que entender que acá salimos de la mano de la producción, todos juntos. No es que se va a salvar un sector y el otro no."

Y cerró con una advertencia que resuena más allá de la industria maderera: "Uno va hoy en día al supermercado o a los mercados pico y realmente no hay mucho movimiento. Eso se siente. Es toda una cadena: a la forestoindustria le va mal, a la yerba le va mal, y repercute en el comercio, en los servicios, porque la gente deja de consumir. Necesitamos que las empresas sean rentables para que ese derrame vaya hacia las ciudades."

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