2026-05-11

Positivo balance de la Fiesta Interbarrial del Reviro

El frío se hizo sentir con fuerza el pasado sábado, pero en el predio de la XI Fiesta Interbarrial del Reviro, el calor de los fogones y la música de Christian Wagner crearon un refugio imbatible. Pese a las bajas temperaturas, la participación fue masiva, demostrando que el reviro es mucho más que un plato típico: es un motor social que moviliza a toda la ciudad.

Rolando Vergara, organizador del evento, destacó la "bendición" de ver el predio lleno a pesar del clima hostil. "A las 8 de la noche, cuando subía Cristian, no sé de dónde salía toda la gente, pero la cantidad era impresionante", relató con entusiasmo, subrayando que el objetivo principal fue apoyar a emprendedores locales y a la escuela de fútbol.

Un podio con historia y generosidad

El concurso de reviro, eje central de la jornada, dejó momentos para el recuerdo. La competencia fue tan reñida que los cuatro finalistas tomaron una decisión ejemplar antes de conocer el veredicto: acordaron dividir el premio de medio millón de pesos.

Hernán Sosa: Se consagró campeón de la noche y aceptó liderar la división del pozo.

Weber Kevin: Obtuvo el segundo puesto.

Cardoso Dante: Con solo 7 años, este pequeño vecino de Antiguo Centro sorprendió al jurado y al público logrando el tercer puesto. Dante realizó todo el proceso —desde la masa hasta el picado— por cuenta propia.

Ramón Silvero: Se llevó el cuarto lugar, destacándose por su técnica artesanal.

"El festival no se trata solo de comida, es nuestra cultura. Ver a un gurí de 7 años haciendo su propio reviro nos recuerda cómo crecimos muchos de nosotros", reflexionó.

Más que un concurso: El "Festival de los Encuentros"

Una de las notas más pintorescas de la jornada fue la revelación de que la Fiesta del Reviro ha funcionado como un improvisado "registro civil" en ediciones anteriores. Durante la entrevista, se supo que Weber Kevin (segundo puesto) conoció a su actual pareja en la edición pasada, un fenómeno que parece repetirse año tras año, consolidando al evento como un espacio de unión comunitaria.

Fe y colaboración comunitaria

La organización destacó que estos festivales son sin fines de lucro y se sostienen gracias al aporte de aserraderos locales que donan la leña, comerciantes y el equipo municipal.

Para Vergara, el éxito rotundo tras meses de preparación desde Semana Santa tiene una explicación espiritual: "Dios nos acompaña en cada paso. Por más que a veces fallemos, seguimos teniendo fe. No hay hombre que se pare frente a una promesa que Él tiene para nosotros".

Con la satisfacción del deber cumplido y el aroma a leña todavía fresco, la Fiesta del Reviro ya mira hacia su duodécima edición, prometiendo seguir siendo el punto de reunión donde el trabajo, la fe y la identidad misionera se encuentran en una misma sartén.

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