Ya son 102 los casos confirmados por hantavirus en Argentina
El virus se encuentra en la saliva, orina y excrementos de ciertos roedores silvestres (como el ratón colilargo). Las vías de contagio son:
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Inhalación (la más común): Al respirar aire contaminado por partículas de excremento o nidos que han sido removidos (por ejemplo, al barrer un galpón cerrado).
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Contacto directo: Tocar excrementos o roedores infectados y luego llevarse las manos a la nariz, boca o ojos.
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Mordeduras: Aunque es menos frecuente, un ratón infectado puede transmitirlo al morder.
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Transmisión entre personas: En Sudamérica, se ha documentado que la cepa Virus Andes puede transmitirse de persona a persona mediante contacto estrecho.
Síntomas principales
La enfermedad suele manifestarse en dos etapas. Los primeros síntomas se parecen a una gripe fuerte:
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Fase inicial: Fiebre alta, dolores musculares (especialmente en espalda y muslos), escalofríos, dolor de cabeza, náuseas, vómitos o dolor abdominal.
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Fase crítica: Después de unos días (de 1 a 5), puede aparecer dificultad para respirar, tos y presión en el pecho. Esto se conoce como Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH) y requiere atención médica inmediata.
Prevención
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Ventilación: Antes de entrar a un lugar que estuvo cerrado (galpones, cabañas), abre puertas y ventanas y deja ventilar al menos 30 minutos.
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Limpieza segura: No barras en seco. Primero rocía el suelo y las superficies con agua con lavandina (1 parte de lavandina por 9 de agua), deja actuar 30 minutos y recién ahí limpia con trapo húmedo.
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Protección personal: Usa barbijo (preferentemente N95) y guantes si vas a limpiar zonas sospechosas.
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Control del entorno: Mantén el pasto corto alrededor de tu casa, tapa orificios en paredes y no dejes restos de comida o basura al alcance de los ratones.
Tratamiento
No existe una vacuna ni un tratamiento específico (como un antibiótico o antiviral directo) que cure el hantavirus. El tratamiento es de soporte hospitalario: los pacientes son ingresados a terapia intensiva para recibir asistencia respiratoria y controlar su presión arterial mientras el cuerpo combate el virus.