La Legislatura aprobó una ley de protección de niños, niñas y adolescentes en entornos digitales y prevención de apuestas en línea
Como miembro informante de la sesión de este jueves, el diputado provincial Manuel Rodríguez fundamentó el dictamen que unificó proyectos de Carlos Rovira y legisladores mandato cumplido. La normativa prohíbe la publicidad de apuestas dirigida a menores, crea un registro de anunciantes digitales y establece un sistema sociosanitario para tratar la dependencia a los algoritmos. «Misiones se posiciona a la vanguardia nacional ante la inacción del Congreso», destacó.
En una sesión cargada de fuerte impacto social, la Cámara de Representantes sancionó este jueves un marco normativo clave y pionero en el país: la ley de protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes ante los entornos digitales y las apuestas en línea. El encargado de defender el dictamen de comisión en el recinto fue el diputado provincial Manuel Rodríguez, designado como miembro informante por la conducción del bloque Encuentro Misionero.
«El presente dictamen trata sobre la necesaria protección de nuestros menores ante los entornos digitales y las apuestas en línea. No venimos a legislar contra la tecnología, venimos a legislar a favor de la salud, del futuro y de la dignidad de nuestra juventud», arrancó Rodríguez, agradeciendo al autor de la iniciativa troncal, el ingeniero Carlos Rovira, así como a los diputados mandato cumplido cuyos proyectos enriquecieron la norma (expedientes 66.225, 64.567, 65.837 y 70.054).
Algoritmos que capturan la atención y dañan el aprendizaje
Durante su alocución, Rodríguez respaldó los crecientes alertas de la comunidad médica respecto al impacto neurológico del abuso tecnológico en las infancias, trazando una fuerte diferencia entre el esparcimiento tradicional y las plataformas modernas.
«El entorno virtual es el espacio público de nuestros niños hoy. Pero a diferencia de las plazas o el aire libre, este espacio no está diseñado para su bienestar, sino para capturar su atención al precio que sea. No podemos seguir llamando ‘entretenimiento’ a algoritmos diseñados específicamente para generar dependencia», disparó el legislador.
Citando datos clínicos, puntualizó que el uso de pantallas por más de dos horas diarias afecta severamente el cerebro de los niños debido a su inmadurez biológica: «Esto repercute fuertemente en su aprendizaje, impacta de forma directa en su memoria y en su atención, provocando severos problemas de comportamiento y un bajo rendimiento escolar». Asimismo, vinculó directamente la desregulación digital con los niveles inéditos de obesidad infantil y aislamiento social reportados por pediatras.
Los tres pilares de una ley que busca «ordenar y proteger»
El diputado de Encuentro Misionero aclaró detalladamente que el espíritu de la ley no se basa en un esquema prohibicionista general, sino en una estructura de cuidado público que se sostiene sobre tres pilares fundamentales:
Sensibilizar a la sociedad: Concientizar masivamente sobre los riesgos y consecuencias perjudiciales de la exposición digital desmedida.
Tratamiento interdisciplinario: Ofrecer contención y asistencia médica y psicológica gratuita tanto a los menores que padezcan juego patológico (ludopatía) como a sus núcleos familiares.
Investigación y estadística: Fomentar la recopilación de datos duros en territorio para sustentar futuras políticas públicas articuladas entre todas las áreas del Gobierno.
La norma obliga a la autoridad de aplicación a robustecer el sistema de salud pública mediante estrategias de detección precoz y modelos de atención con estricto fundamento científico. Además, ordena dictar cursos de capacitación obligatorios sobre ludopatía infantil para el personal sanitario y docente de todos los niveles educativos, abriendo la puerta a convenios académicos para aplicar políticas de educación disruptiva.
Control estricto: Canales de denuncia y prohibición de publicidad
Uno de los puntos más revolucionarios de la nueva legislación es la implementación de un régimen de control severo sobre el mercado de las apuestas virtuales, un vacío legal absoluto en el escenario federal. «Esta ley incorpora un régimen de control estricto. Queda totalmente prohibida cualquier publicidad que tenga por objeto promocionar las apuestas en línea dirigidas a menores de edad», remarcó Rodríguez.
Para operativizar esta restricción, la provincia creará un registro obligatorio de todos los anunciantes que pretendan pautar o difundir plataformas de juego en entornos virtuales. Asimismo, se habilitarán canales específicos de denuncias para que los ciudadanos informen de inmediato si detectan este tipo de promociones en las pantallas de los menores.
Como contrapartida de asistencia directa, la provincia pondrá en funcionamiento una línea telefónica de acceso gratuito y un sitio web centralizado donde las familias encontrarán los centros de atención disponibles, horarios, programas de contención y campañas dedicadas exclusivamente a desalentar la exposición a pantallas en niños menores de cinco años.
«Regular no es censura, es soberanía»
Hacia el cierre de su exposición —la cual incluyó la proyección en el recinto de un material audiovisual sobre los riesgos que enfrentan los jóvenes en la red— Rodríguez contrastó la determinación de la Legislatura misionera con el panorama institucional nacional. «En la República Argentina, el Congreso de la Nación tiene docenas de proyectos en sus distintas cámaras y, sin embargo, hasta el momento no han sancionado absolutamente nada. Misiones vuelve a marchar a la vanguardia dándole herramientas reales a las familias y a las escuelas para controlar, acompañar y prevenir», remarcó.
«Regular el entorno digital no es un acto de censura; es un acto de soberanía y de profundo cuidado. Es trazar una línea firme para decir que la salud mental de un niño misionero vale muchísimo más que las métricas de interacción de una aplicación», concluyó emocionado al solicitar el voto unánime de los bloques.
«La historia nos juzgará si permitimos que una generación entera crezca cautiva de una pantalla».