2026-08-14

Las confesiones íntimas de Moria Casán y Sofía Gala sobre la maternidad: “Nunca me levanté para hacerte una sopa”

En el especial por los 200 programas de La mañana con Moria, la conductora se cargó de emoción con la participación telefónica de Sofía Gala, su hija y la actriz que la interpreta en la reciente miniserie biográfica. El encuentro derivó en un intercambio íntimo y espontáneo sobre la maternidad, los recuerdos compartidos y los desafíos de exponer la propia historia ante el público.

Desde el primer momento, la conversación destiló autenticidad. Moria Casán, con la voz entrecortada, confesó: “Yo nunca me levanté para hacerte una sopa”, reconociendo públicamente la ausencia de gestos cotidianos en la crianza de su hija. Lejos de la idealización, ambas reconstruyeron juntas una memoria familiar repleta de matices, en la que la maternidad se expresa de formas diversas y a veces contradictorias.

La propia Moria, en medio de la transmisión, celebró la calidad humana de su hija: “Te quiero felicitar acá ante todo lo buena mamá que sos”, dijo en un gesto de reconocimiento. Sofía, con humildad, respondió: “Hago lo que puedo, como todas”. El diálogo, plagado de recuerdos domésticos y anécdotas, se detuvo en la única vez que la conductora preparó una hamburguesa para su hija, episodio trivial que ambas evocaron con humor y ternura.

En un pasaje especialmente revelador, Moria relató cómo, en la infancia de Sofía, decidió dejar de grabar videos familiares al notar que la tecnología la alejaba de su hija. “Me estaba perdiendo a la chica, a mi hijita’... La tiré, creo que la perdí. Nunca más agarré el video. Te pude seguir hasta ese momento, porque sentí que me perdía lo mejor si te estaba filmando”, explicó. La maternidad, para la diva, aparece como un ejercicio de presencia y renuncias, un equilibrio siempre imperfecto entre el trabajo y el vínculo filial.

La elección de Sofía de priorizar a sus propios hijos, aun a costa de rechazar propuestas laborales, fue leída por su madre como una muestra de entrega y capacidad para maternar de otro modo: “No aceptás hacer teatro muchas veces de miércoles a domingo... no es porque no quieras trabajar, sino porque querés estar con tu familia”. Esta sinceridad, despojada de adornos, marcó el tono de todo el diálogo.

La emisión coincidió con el estreno de la miniserie que recorre la vida de Moria, en la que Sofía asumió el desafío de interpretarla. La actriz compartió el impacto emocional de encarnar a su madre: “Lloré mucho en muchas oportunidades, en muchas escenas, incluso en escenas donde no tenía que llorar. Tuve que parar la filmación para irme, llorar un rato y volver”. La experiencia, lejos de la mera actuación, implicó para Sofía un proceso de duelo y catarsis, donde la frontera entre la vida y la ficción se volvió difusa.

El día en que Sofía fue convocada para el proyecto resultó ser un punto de inflexión en su vida. Recuerda que, tras recibir su primer auto, la llamaron para ser telonera de la banda Public Image Ltd. (PiL) y, casi en simultáneo, le ofrecieron el papel en la serie sobre Moria. “Todo el mismo día, fue muy increíble”, relató.

El proceso de filmación se vivió, según Sofía, dentro de un marco “recontra hermético”, donde la intimidad familiar se resguardó hasta el momento del estreno. “Siento que ahora que salió ya, ya no nos pertenece solamente a nosotras. Había algo en el ámbito de lo íntimo y de lo privado... En el momento que se estrena te deja de pertenecer. Así que por un lado es un duelo y por el otro lado también es un alivio”, explicó. Esta tensión entre lo propio y lo público atravesó toda la experiencia, tanto para la actriz como para la figura retratada.

El estreno de la miniserie supuso, para ambas, desprenderse de una parte de la vida que hasta entonces había permanecido bajo resguardo. “Es como una especie de puerperio. Dejamos al hijo y tenemos esa cosa medio de duelo de que se te va el hijo y es un poco de todos, es de la vida”, comparó Moria. Sofía coincidió en la sensación de alivio que acompaña la entrega al público: “Uno también cuando termina de hacer, lo duelás al personaje, porque de golpe nace y muere y es algo que creaste y construiste vos”. La joven reconoció la dificultad de poner en palabras lo que sintió al interpretar a su madre: “Me cuesta mucho explicar qué me pasó. Es muy difícil hablar de las emociones. A veces no hay palabras. Yo creo que principalmente en mi caso y para esta serie en particular, es muy difícil explicar qué me pasó, qué se siente hacer de vos, ¿viste? Porque queda chico... tendríamos que sentarnos cinco o seis horas, tomar algo y te lo cuento, porque realmente en pocas palabras es muy difícil de explicar, es muy grande”.

Durante la filmación, hubo escenas especialmente movilizadoras, como la recreación de la pelea entre Moria y Mario Castiglione, el padre de Sofía, interpretado en la ficción por Caponi. La carga emotiva de esos momentos reveló la complejidad de desandar la propia biografía desde la actuación, frente a cámaras y bajo la mirada de un equipo.

Para ambas, la miniserie no es solo un relato biográfico, sino el resultado de un proceso colectivo que incluye la visión del director Javier Van de Couter. Sofía subrayó este aspecto: “No es simplemente tu historia. Es tu historia atravesada por la visión de un hombre, de un hombre queer, de Javi... hay algo de la fantasía popular y de la fantasía popular queer... finalmente, también nosotras terminamos siendo parte de la visión de él sobre tu vida”.

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