2026-09-04

Mientras Milei se reúne con empresarios en Iguazú, los yerbateros llegaron en tractores para reclamar por el precio de la hoja verde

Productores y tareferos del norte misionero se movilizaron hasta Puerto Iguazú para hacer escuchar su reclamo al Presidente. Piden recuperar las facultades del INYM y advierten que los actuales valores de la hoja verde no permiten sostener la actividad. “Nos estamos repartiendo pobreza”, cuestionaron.

La visita de Javier Milei a Misiones tuvo este viernes dos escenarios bien diferentes.

Por un lado, en el interior de un hotel de Puerto Iguazú, el Presidente participó del cierre de la 47ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), acompañado por funcionarios nacionales y ante empresarios y ejecutivos.

A pocos kilómetros, sobre las rutas de acceso a la ciudad, productores yerbateros, tareferos y trabajadores rurales llegaban en tractores y camiones para reclamarle al Gobierno nacional por la crisis que atraviesa la actividad.

La postal difícilmente pueda ser más elocuente: de un lado, empresarios y funcionarios hablando de las perspectivas de la economía; del otro, productores que aseguran que ya no pueden sostener los números de sus chacras.

La movilización tuvo como principal punto de partida a Comandante Andresito. Según informó Julio Petterson, presidente de la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte, solamente desde esa localidad llegaron 186 personas entre productores y trabajadores. A ellos se sumaron manifestantes de Jardín América, Aristóbulo del Valle, San Vicente y otras localidades.

La protesta se realizó bajo la consigna “La Patria no se vende – Misiones no se vende”, con carteles que reclamaban un “precio justo para la yerba mate”.

“Nos estamos repartiendo pobreza”

Petterson describió una situación especialmente crítica para los pequeños productores y los trabajadores de la cosecha.

Según sostuvo, el valor de la hoja verde pasó de unos 400 pesos por kilo en 2023 a aproximadamente 200 pesos actualmente. El dirigente aseguró que, mientras los costos continúan aumentando, el precio que recibe el productor perdió prácticamente la mitad de su valor.

Cuanto más suben ellos, menos tenemos nosotros para repartirnos y nos estamos repartiendo pobreza. Esa es la realidad”, expresó.

El dirigente también apuntó contra el aumento de los costos laborales y productivos y advirtió que los tareferos atraviesan una situación todavía más complicada.

Ya no le alcanza para comer”, sostuvo Petterson, quien aseguró que algunos trabajadores están buscando alternativas en Brasil ante la falta de oportunidades y de ingresos suficientes en la actividad yerbatera.

El combustible como medida de la crisis

Uno de los ejemplos utilizados por los productores para mostrar el deterioro de la rentabilidad fue la relación entre el precio de la hoja verde y el combustible.

Petterson afirmó que actualmente hacen falta alrededor de 32 kilos de hoja verde para comprar un litro de combustible, mientras que anteriormente, según su comparación, con un kilo de hoja verde alcanzaba para adquirir un litro de gasoil.

Más allá de las cifras puntuales, el planteo apunta a una cuestión central: los productores consideran que el precio que reciben por su producción quedó muy por detrás de la evolución de sus costos.

El INYM, en el centro del conflicto

Uno de los principales reclamos volvió a ser la restitución de las facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).

La desregulación del mercado yerbatero implementada a partir del DNU 70/2023 modificó el funcionamiento del organismo y eliminó su capacidad para establecer precios de referencia para la hoja verde y la yerba canchada.

Desde entonces, las organizaciones de productores vienen reclamando recuperar herramientas que permitan intervenir en la formación del precio.

Necesitamos que empiece a gobernar para todos, que nos devuelva la potestad del Instituto Nacional de la Yerba Mate. Si hay que corregir, si hay que mejorarlo, mejorémoslo, pero juntos, no con imposición”, reclamó Petterson.

El reclamo tuvo además una respuesta durante la propia jornada. El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, descartó restablecer precios mínimos y defendió una estrategia basada en la apertura de mercados y el crecimiento de las exportaciones.

Un petitorio para el Presidente

La movilización se desarrolló sin cortes de ruta. Los productores decidieron permanecer al margen de la calzada y buscaron llegar hasta las inmediaciones del lugar donde se encontraba la comitiva presidencial.

La organización acordó con Gendarmería mantener la protesta de manera pacífica y gestionar la entrega de un petitorio a representantes de Presidencia.

El documento busca poner en manos del Gobierno nacional la situación que atraviesan productores y trabajadores del sector.

Dos realidades frente a frente

La protesta yerbatera terminó convirtiéndose en uno de los hechos políticos más visibles de la visita presidencial a Misiones.

Mientras dentro del hotel se discutía sobre inversiones, crecimiento y el futuro de la economía argentina, afuera aparecía una de las principales economías regionales de Misiones reclamando algo mucho más básico: que producir yerba mate vuelva a ser rentable.

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