2026-09-29

Día Mundial del Corazón: "No pierdas un latido", el llamado a la prevención temprana

​En el marco del Día Mundial del Corazón, celebrado cada 29 de septiembre tras ser impulsado en el año 2000 por la Federación Mundial del Corazón, la médica cardióloga Yolanda Caballero (médica de planta del Hospital Samic) enfatizó la importancia crucial de la prevención y los controles médicos oportunos para reducir el impacto de las enfermedades cardiovasculares, la principal causa de muerte a nivel global.  

​Bajo el lema de concienciación "No pierdas un latido", la especialista destacó una premisa clave sobre la puntualidad en el cuidado de la salud:  

​"Podemos llegar tarde al cine, al colectivo, al trabajo o a una cita, pero debemos llegar a tiempo al cuidado de la salud cardiovascular. Prevenir es la mejor forma de cuidar el corazón."

​Múltiples razones para cuidar el motor del cuerpo

​Caballero enumeró los motivos fundamentales por los cuales se debe priorizar la salud cardíaca:  

​El motor del organismo: Es el órgano encargado de enviar oxígeno y nutrientes a todos los demás órganos.  

​Prevención de la mortalidad: Es la causa número uno de fallecimientos en el mundo.  

​Evita secuelas graves: Un corazón sano previene accidentes cerebrovasculares (ACV) y otras patologías severas.  

​Mejora la calidad de vida: Brinda mayor energía, reduce la presión arterial y favorece el bienestar general a cualquier edad.  

​A diferencia de décadas pasadas, donde los cuidados se centraban en los adultos mayores, la especialista advirtió que hoy en día es necesario comenzar desde la adolescencia y la juventud, ya que cada vez se atienden pacientes más jóvenes con problemas cardíacos en la práctica clínica y de terapia intensiva.  

​Señales de alerta y factores hereditarios

​La cardióloga explicó que contar con antecedentes familiares de infartos, ACV o hipertensión constituye una luz de alarma inmediata que requiere la consulta con un especialista.  

​Asimismo, alertó sobre los síntomas iniciales que no deben ignorarse:  

​Cansancio o falta de aire: Sentir fatiga inusual al realizar actividades físicas habituales es un signo claro de que algo ocurre.  

​Evitar esperar al dolor precordial: La doctora aclaró que experimentar el típico dolor en el pecho (asociado a la angina de pecho, preinfarto o infarto) significa que se está "llegando tarde", dado que el corazón ya se encuentra enfermo.  

​Hipertensión silenciosa: La presión alta muchas veces no presenta síntomas perceptibles. Por ello, es clave dialogar en familia sobre los antecedentes de salud y acudir a controles de rutina para detectarla a tiempo.  

​Hábitos cotidianos para proteger el corazón

​Para reducir significativamente los factores de riesgo, la Dra. Caballero recomendó incorporar pequeños hábitos en el día a día:  

​Conocer la presión arterial: Tomarse la presión periódicamente. Los valores normales rondan los 120/80 mmHg (12/8), aunque pueden variar según la edad (valores de 90/60 mmHg pueden ser normales en niños y 140/80 mmHg aceptables en adultos mayores).  

​Reducir el consumo de sal: Reemplazar el exceso de sal por otros condimentos como el limón.  

​Mantenerse hidratado: Beber más de 2 litros de agua diarios, especialmente en zonas de altas temperaturas, ya que ayuda a fluidificar la sangre y regular la presión.  

​Alimentación saludable: Reducir las grasas y el exceso de carnes rojas, aumentando la ingesta de frutas y verduras.  

​Actividad física regular: Practicar caminatas de 2 a 3 veces por semana como una opción accesible y económica.  

​Eliminar hábitos tóxicos: Evitar el cigarrillo y moderar el consumo de alcohol.  

​Control del estrés: El estrés actúa como detonante y vasoconstrictor que eleva la presión arterial; sin embargo, suele estar acompañado de otros factores no diagnosticados (colesterol, diabetes o hipertensión) que también deben tratarse médicamente.  

​Chequeos deportivos y la importancia del RCP

​Consultada sobre las evaluaciones para realizar deportes, la médica aclaró que un electrocardiograma básico no siempre es suficiente. La auscultación detenida por parte del profesional y estudios como la ergometría (prueba de esfuerzo en cinta o bicicleta) resultan fundamentales para evaluar la presión arterial en movimiento y descartar arritmias u obstrucciones en las arterias coronarias antes de iniciar una actividad física exigente.  

​Finalmente, la profesional remarcó la importancia de que toda la sociedad reciba capacitación en Reanimación Cardiopulmonar (RCP). Bajo el lema "las manos salvan vidas", destacó que ante una arritmia grave (como la fibrilación ventricular) o un paro cardíaco, realizar compresiones en el pecho de inmediato permite ganar tiempo vital hasta la llegada de la atención médica especializada. Caballero instó a llevar la enseñanza de RCP a clubes, vecindarios y, fundamentalmente, a las escuelas secundarias y primarias.  

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