Los principales puntos críticos de la red vial provincial ya están habilitados luego de las intensas lluvias

VIALIDAD PROVINCIAL

El presidente de la Dirección Provincial de Vialidad, Nicolás Mazal, confirmó que los principales puntos críticos de la red vial provincial ya están habilitados, luego de las intensas lluvias que provocaron cortes temporales en rutas y caminos. Además, anticipó que comenzarán las tareas de reconstrucción de alcantarillas y estructuras dañadas cuando baje el agua.

La situación de las rutas y los caminos de Misiones comenzó a normalizarse tras las intensas precipitaciones que afectaron a distintos municipios durante los últimos días. En ese contexto, el presidente de la Dirección Provincial de Vialidad, Nicolás Mazal, informó que los arroyos están descendiendo y que los equipos técnicos recorrieron los sectores más comprometidos para evaluar los daños y organizar las intervenciones necesarias.

En diálogo con Misiones Online, el funcionario explicó que las lluvias provocaron interrupciones temporales en distintos tramos, entre ellos la Ruta Provincial 223, donde el agua pasó por encima de un puente, y la Ruta Provincial 7, que registró varios cortes durante el fin de semana. Sin embargo, indicó que ambos sectores ya se encuentran habilitados.

“Las precipitaciones pararon, los arroyos están bajando, así que estuvimos recorriendo algunos lugares que estuvieron comprometidos”, señaló Mazal, quien remarcó que, con el descenso del agua, comenzará una etapa de trabajos más intensivos para recuperar la infraestructura afectada.

Frente a la posibilidad de que se repitan episodios de lluvias extraordinarias, Mazal explicó que Vialidad Provincial viene trabajando desde hace aproximadamente cuatro meses, en el marco de las previsiones vinculadas al fenómeno de El Niño, para reducir las consecuencias sobre la red vial.

El funcionario reconoció que existen eventos climáticos cuya magnitud dificulta evitar completamente los daños. Por ese motivo, sostuvo que una de las principales medidas consiste en garantizar el correcto funcionamiento de los sistemas de drenaje, especialmente las alcantarillas y las cunetas, para facilitar el escurrimiento del agua.

“Lo que tenemos que hacer es que las alcantarillas funcionen, que las cunetas funcionen, con tal de minimizar el impacto de estas grandes precipitaciones”, afirmó.

En ese sentido, aclaró que la prevención no siempre permite impedir que se produzcan cortes o daños, pero sí puede contribuir a disminuir sus consecuencias. La magnitud de las lluvias extraordinarias, explicó, representa un desafío para la infraestructura vial, especialmente en los sectores donde el agua compromete puentes y otras estructuras.

Uno de los principales problemas detectados durante las inundaciones se registró en caminos vecinales de distintos municipios, donde colapsaron alcantarillas y conductos de hormigón por la fuerza y el volumen del agua.

Mazal mencionó situaciones en Corpus, El Soberbio y San Vicente, donde las estructuras resultaron afectadas y deberán ser intervenidas una vez que las condiciones permitan trabajar con seguridad.

“Ahora estamos esperando que baje el agua. Ya se van a empezar a intervenir en colaboración con los municipios”, indicó.

El titular de Vialidad explicó que estas estructuras de menor tamaño pueden reconstruirse con mayor rapidez que los puentes de las rutas principales. Por eso, una vez que descienda el nivel de los arroyos, los equipos podrán avanzar con las reparaciones para recuperar la circulación en los sectores afectados.

En cambio, los daños que comprometen puentes sobre rutas provinciales importantes o rutas nacionales requieren intervenciones más complejas, tanto por el costo de las obras como por el tiempo necesario para ejecutarlas.

Como ejemplo, mencionó los puentes sobre los arroyos Piraí y Piraí Guazú, afectados por los últimos episodios de lluvias. En estos casos, explicó, cuando un evento compromete la estabilidad de una estructura, su reconstrucción demanda una planificación más extensa y recursos significativos.

Al referirse al estado actual de la red vial provincial, Mazal confirmó que los principales puntos críticos se encontraban habilitados al momento de la entrevista, aunque algunos sectores habían requerido trabajos de limpieza y evaluaciones tras el paso del agua.

Entre los tramos afectados, detalló:

  • Ruta Provincial 7: registró varios cortes durante el fin de semana, pero ya se encontraba habilitada.

  • Ruta Provincial 223: el agua pasó por encima de un puente y obligó a interrumpir el tránsito. El paso ya había sido restablecido.

  • Ruta Provincial 2, en el sector del arroyo Pindaití: presentó inconvenientes vinculados a la crecida, aunque la circulación también estaba habilitada.

  • Rutas Provinciales 6 y 13: registraron sectores donde el barro proveniente de caminos laterales llegó hasta la calzada. Según Mazal, las tareas de limpieza permitieron recuperar condiciones seguras para circular.

El funcionario destacó que el descenso del agua permitió restablecer el tránsito en estos puntos y avanzar con las tareas necesarias para mantener la circulación.

“Hoy, en este momento, el agua está bajando en todos los arroyos y los puntos más críticos de la red vial provincial están habilitados”, aseguró.

De esta manera, mientras las condiciones hidrológicas continúan normalizándose, Vialidad Provincial prevé avanzar con la reconstrucción de las alcantarillas dañadas y la recuperación de los caminos vecinales, en coordinación con los municipios. El objetivo inmediato es reparar los sectores afectados y reducir el impacto de futuras precipitaciones sobre la infraestructura vial de Misiones.

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