Israel acude por primera vez a las urnas desde el ataque del 7 de octubre y de la cruenta represalia en Gaza
Por primera vez desde el ataque terrorista de Hamas del 7 de octubre de 2023 y de la cruenta represalia que lanzó el gobierno de Benjamin Netanyahu, Israel acude este martes a las urnas. El primer ministro aparece relegado en las encuestas de intención de voto y ocupa el segundo lugar entre los favoritos, solo por detrás del ex jefe del Ejército, Gadi Eizenkot.
Si bien un total de 38 partidos concurren, se espera que solo 11 superen el umbral del 3,25 % del electorado necesario para obtener representación parlamentaria, en unos comicios con dos bloques muy reñidos que, según las últimas encuestas, no tendrán mayoría para gobernar sin el apoyo de los partidos árabes.
A lo largo del país, y también en los asentamientos ilegales de Cisjordania ocupada, 12.018 colegios electorales abrieron sus puertas para que 7.332.000 electores puedan emitir su voto, según informó la Comisión Electoral Central israelí.
Sin embargo, algunos votantes ya acudieron a la urnas: el pasado 15 de octubre lo hicieron los miembros de las misiones diplomáticas en el exterior y, desde el día 21, los soldados en activo del Ejército.
Israel vota
"Se trata de una celebración de la democracia israelí, en la que hoy participarán por primera vez cerca de 330 mil jóvenes israelíes", destacó en el acto de apertura de la jornada el vocero de la Comisión Electoral Central de Israel, Dean Livne.
Y agregó que "a lo largo del día, es posible que circulen por internet rumores, desinformación o informes engañosos", por lo que instó a los ciudadanos "a verificar la fuente y el contexto de cualquier noticia, imagen o video antes de compartirlos, y a confiar únicamente en la información publicada por las autoridades oficiales".
Dado que a los israelíes en el extranjero no se les permite el voto a distancia, la ONG estadounidense AID Coalition, al frente de la iniciativa Fly&Vote que facilita el regreso de los israelíes para votar, estima que al menos 67 mil volvieron para ejercer su derecho al voto, la mayoría desde Europa y Estados Unidos.
Según las últimas encuestas de las tres principales cadenas de televisión, publicadas tres días antes de las elecciones, la coalición encabezada por Eisenkot obtendría entre 52 y 56 escaños, frente a 50 del bloque de Netanyahu. Ambas lejos de la mayoría de 61, por lo que el apoyo de los partidos árabes al bloque opositor podría ser clave para su investidura.
Netanyahu, líder del derechista Likud, acude a los comicios apoyado por las formaciones judías ultraortodoxas y los ultranacionalistas, a los que ponen rostro los ministros supremacistas y colonos de su Ejecutivo: Bezalel Smotrich de Finanzas; e Itamar Ben Gvir, de Seguridad Nacional.
El bloque de Eisenkot, al frente del partido de centro-derecha Yashar! (¡Recto!), lo conforman el partido de derecha Beyajad (Juntos), de Naftali Bénet y Yair Lapid; Israel Beitenu (Israel, Nuestro Hogar) del derechista Avigdor Líberman; y Los Demócratas, del centro-izquierda de Yair Golán.
Las últimas encuestas otorgan entre 14 y 16 escaños a los partidos árabes (la Lista Conjunta formada por Jadash, Taal y Balad; y Raam) y solo una de ellas da escaños (4) a un nuevo partido pro-opositor: Los Reservistas-Bloque Económico.
En torno a un 20% de la población de Israel (de un total de 10,3 millones) son "árabes israelíes", palestinos con ciudadanía israelí descendientes de quienes no huyeron o fueron expulsados tras la guerra que precedió a la creación del Estado.