Crisis yerbatera: El INYM rechazó fijar un precio de referencia y denuncian el "desmantelamiento" del organismo
Lo que debía ser una herramienta de auxilio para los pequeños productores de yerba mate terminó en un nuevo portazo institucional. El directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) rechazó, por mayoría de votos, la propuesta de establecer un precio de referencia para la hoja verde, dejando al mercado en una situación de desregulación total que ya muestra consecuencias críticas en las chacras misioneras.
La iniciativa, impulsada por el Gobierno de Misiones, buscaba establecer una "pizarra" orientativa para evitar los abusos en los precios de compra. Sin embargo, la propuesta chocó contra un dictamen legal promovido por el representante del Gobierno Nacional.
"Argumentaron que un precio de referencia generaría una 'distorsión del mercado' y entorpecería la libre competencia. Es una contradicción total: no hay peor distorsión que la que ocurre hoy, donde el productor no tiene fuerza para negociar", explicó Ricardo Maciel, director del INYM por Misiones.
Lo que más llamó la atención fue el acompañamiento de sectores que, históricamente, deberían defender al productor. Representantes de secaderos y cooperativas de Misiones votaron alineados a la industria y al Gobierno Nacional. Según Maciel, esto se debe a un fuerte condicionamiento: "Son proveedores de la industria y temen represalias comerciales. La industria tiene hoy un poder dominante absoluto".
Números en rojo: Producir a pérdida
La brecha entre el costo de vida y lo que recibe el colono es alarmante. Maciel detalló la preocupante evolución de los precios:
Precio actual pagado al productor: Entre $160 y $200 por kilo de hoja verde (en algunos casos bajando a $120).
Costo de producción real: Se estima en $430, sin contar el margen de rentabilidad.
Precio pretendido: Según las actualizaciones de costos y combustible, el valor debería superar los $600 o $700.
"Hace dos años se pagaba cerca de 400 pesos. Hoy, con el combustible y la mano de obra al triple de costo, pagan la mitad. Es una locura económica que empuja al pequeño productor al abandono de sus yerbales", advirtió el funcionario.
El INYM: ¿Un organismo al servicio de quién?
Para Maciel, el organismo ha perdido su esencia fundacional de proteger al eslabón más débil. Denunció que el Decreto 812 del Gobierno Nacional reorientó las facultades del INYM exclusivamente hacia el "fortalecimiento de las industrias", eliminando conceptos como la sustentabilidad del sector productivo.
Asimismo, criticó la visión de algunos referentes locales de la Libertad Avanza que sugieren que "el sector no está en crisis" basándose en los números de exportación. "Miran solo la última parte de la cadena. Las exportaciones suben y el consumo se mantiene, pero la riqueza no se distribuye. Se queda en el embudo de la industria mientras el colono se funde".
Próximos pasos: Justicia y una nueva convocatoria
Ante el fracaso en el INYM, el conflicto ahora se traslada a dos frentes:
Judicial: Asociaciones de productores y federaciones de cooperativas iniciaron una presentación ante la Justicia Federal para recuperar las facultades de regulación del instituto.
Político-Gremial: Se convocó a una nueva reunión para el 23 de julio en el Ministerio del Agro, donde se intentará sentar a las industrias y productores para buscar un "piso" de tregua que mitigue el impacto antes de que finalice la zafra.
"No queremos una provincia donde la producción quede en manos de cuatro o cinco empresas integradas. Queremos que los 13.000 productores sigan en su chacra, y para eso el rol del Estado es irremplazable", concluyó Maciel.