El productor yerbatero Angel Ozeñuk habló sobre varios temas
La crisis yerbatera en la provincia de Misiones ha escalado de las chacras a los principales despachos del poder nacional. Una delegación de pequeños y medianos productores, acompañados por tareferos y referentes de localidades como Andresito, Oberá, Aristóbulo del Valle, Concepción de la Sierra y San Vicente, desembarcó en la Cámara de Diputados de la Nación para visibilizar una situación que califican de "terminal". Sin embargo, el encuentro no solo desnudó una brecha económica insostenible, sino también una profunda fractura y decepción entre los trabajadores de la tierra y sus representantes políticos.
Ángel "Cacho" Ozeñuk, un reconocido productor mediano de San Vicente con más de 60 años y una vida dedicada a la actividad, fue uno de los expositores más firmes. En diálogo con Radio Stop, Ozeñuk no ocultó su dolor ni su indignación por el trato recibido de quienes debían ser sus escudos en Buenos Aires. "Es lamentable. La diputada Gruber, una representante nacional nuestra que tendría que saber perfectamente la situación que estamos pasando, no estuvo presente", denunció el productor, remarcando la alarmante distancia que percibe entre la dirigencia y el pueblo trabajador.
La ecuación matemática del quebranto: El gasoil contra la hoja verde
Para explicar la gravedad del escenario ante los legisladores nacionales, Ozeñuk recurrió a la docencia de la tierra: llevó semillas, plantines y detalló el ciclo de cinco años que requiere una planta de yerba mate antes de entregar su primera cosecha productiva. Una inversión a largo plazo que hoy choca contra una realidad de precios desregulados y costos dolarizados.
La pérdida del poder adquisitivo del colono frente a los insumos básicos se evidencia en una matemática brutal utilizando el combustible como unidad de medida:
En el año 2023: Con el kilo de hoja verde puesto en secadero a $400 y el litro de gasoil promediando los $190, el productor compraba dos litros de combustible con un solo kilo de yerba.
En la actualidad (2026): Con el litro de gasoil disparado a $2.400 y un precio de la hoja verde planchado y precarizado por las industrias, el productor necesita entregar 11,5 kilos de yerba para adquirir el mismo litro de gasoil.
"¿Cómo puede un productor continuar en la chacra de esta manera?", interpeló Ozeñuk. "Hoy estoy pensando si el mes que viene voy a poder pagar la luz o si voy a poder mandar a mi hija a la universidad. El monopolio de las grandes empresas (Las Marías, Amanda, CBSé) se pone de acuerdo, fijan el precio de la canchada como quieren y te marcan el camino a su conveniencia, no para que vos puedas vivir en una chacra".
Sinceramiento electoral y la desregulación del INYM
Uno de los puntos más álgidos de la declaración de Ozeñuk radicó en su propio posicionamiento político, rompiendo el molde habitual de los reclamos sectoriales. El productor admitió abiertamente haber votado al gobierno provincial de la Renovación y, a nivel nacional, a Javier Milei. Hoy, se declara completamente defraudado por el rumbo económico.
"Yo me tengo que sincerar. Si me equivoqué, tengo que decírselo a mi vecino. Yo lo voté a Milei y a mí este gobierno me defraudó. El daño colateral que nos están haciendo no tiene perdón de Dios, están destruyendo la economía regional de todo el país, pasa con la yerba, con la uva en Mendoza, con la manzana y la pera en el Sur", fustigó, advirtiendo un trasfondo de extrema frialdad, cinismo y concentración económica que atenta contra el arraigo rural.
Para los productores, la raíz legal de la desprotección actual radica en el desmantelamiento de las potestades del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) a través del DNU 70/23, el cual permanece vigente al no haber sido tratado de forma definitiva por la Cámara de Diputados de la Nación. "Nos deben devolver las facultades del INYM. Necesitamos un instituto que regule el precio hacia arriba y hacia abajo. Si dejan que las industrias manejen el mercado a su manera, no hay posibilidad de que el productor continúe en la chacra; estamos destinados a desaparecer", sentenció.
El llamado de urgencia a las autoridades provinciales
Ante la parálisis de soluciones desde el espectro federal, Ozeñuk dirigió un mensaje directo y sin rodeos a los diputados nacionales del oficialismo provincia: "Se los dije clarito: si ustedes no sacan una ley provincial yerbatera urgente y un mercado consignatario yerbatero para protegernos, nosotros desaparecemos como productores y ustedes van a perder las elecciones. Muévanse muchachos, la solución tiene que ser ya, la gente no da más".
Finalmente, el dirigente lamentó las declaraciones de otros funcionarios locales que sugieren que el conflicto debe resolverse recién en las urnas del próximo año, o que invitan a los productores "eficientes" a dedicarse a otra actividad si el negocio no rinde. "Hacen teoría con los libros, pero la práctica es otra cosa. Para conducir hay que ponerse en el lugar del otro. Una planta de yerba no es una lechuga o un tomate que lo sacás en unos meses. Destruir un yerbal es destruir décadas de historia familiar", concluyó, instando a las nuevas generaciones a involucrarse activamente en la política para humanizar la gestión pública y defender la producción nacional frente a las importaciones asimétricas de países vecinos.
La "Fiesta Tuerca" del automovilismo brillará en el norte en pocos días, pero en las picadas y los secaderos de la tierra colorada, el motor económico más importante de Misiones hoy ruge en señal de auxilio.
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