2026-10-06

La Justicia liberó a una mujer acusada de ejercer como psicóloga y estafar a sus pacientes

Una mujer de 37 años, detenida la semana pasada en la localidad de Gonnet acusada de ejercer como psicóloga sin contar con el título, fue liberada en las últimas horas y permanece a disposición de la Justicia. La causa se tramita en La Plata y abre un debate sobre los alcances de las titulaciones terciarias vinculadas a la salud mental.

El procedimiento, ejecutado por personal de la DDI de La Plata, incluyó dos allanamiento simultáneos y el secuestro de diplomas falsos, sellos, credenciales y dispositivos electrónicos.

El caso se inició el 12 de junio de 2026, cuando el Ministerio Público Fiscal (MPF) tomó conocimiento de la situación a través del Colegio de Psicólogos y Psicólogas de la provincia de Buenos Aires, institución que también encabeza la denuncia. La alerta surgió cuando la madre de una menor presentó un certificado ante autoridades de un establecimiento educativo: fue allí donde se detectó que la firmante ejercía como profesional de la salud mental sin contar con credenciales válidas.

El lunes 30 de septiembre, mientras dos allanamientos estaban en curso, personal de guardia de operaciones (G.O.) individualizó a T.S.R. cuando la mujer se hacía presente en el lugar para interiorizarse de los motivos de la presencia policial. Una vez identificada, se materializó su aprehensión. En ese momento también se le secuestraron dos teléfonos celulares, una libreta con anotaciones y una credencial de psicóloga a su nombre.

Las verificaciones posteriores confirmaron que T.S.R., de 37 años, carecía de título universitario de licenciada en Psicología y tampoco figuraba inscripta en el Registro Nacional de Profesionales de la Salud. Además, se estableció que promocionaba sus servicios en distintas redes sociales como psicóloga y ofrecía diferentes modalidades de terapia a cambio de entre $ 20.000 y $ 30.000 por sesión.

En redes, asegura tener experiencia en “niños , adolescentes y adultos”, formación en psicología social y ofrece “conversación fluida y todas las herramientas que pueda brindarte para un mejor bienestar”. De acuerdo a su ficha, sus especialidades son la “terapia centrada en el cliente, terapia cognitivo conductual y terapia junguiana”. En LinkedIn se presenta como docente y “especialista en adicciones, ansiedad y depresión”.

La imputada ahora cuenta con un equipo de abogados particulares integrado por Lautaro Slpizer, Lautaro Santos y Alejandro Naiouf. Los letrados ya trabajan en una estrategia que buscará demostrar que su clienta desarrolló siempre su actividad profesional en el marco de su formación de psicóloga social clínica, obtenida en una institución terciaria, y no como licenciada en Psicología egresada de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

Un título terciario en el centro de la polémica

Según trascendió, la mujer cursó estudios en una institución de nivel terciario que otorgaba el título de psicóloga social clínica y entregaba una matrícula vinculada a esa formación. Según su defensa, ella siempre se presentó ante sus pacientes bajo esa denominación y nunca como licenciada universitaria.

Los abogados plantean que detrás de la denuncia existiría una disputa más amplia entre la institución terciaria donde la mujer estudió y la Facultad de Psicología de la UNLP, en torno a las incumbencias profesionales y al reconocimiento de los títulos emitidos. En ese contexto, indican que habría al menos una decena de personas denunciadas por situaciones similares.

El caso reaviva la discusión sobre los límites entre las distintas formaciones en salud mental –licenciaturas universitarias, tecnicaturas y carreras terciarias– y sobre qué tipo de tareas pueden desarrollar quienes no cuentan con el título de licenciado en Psicología pero sí con otras acreditaciones formales.

Te puede interesar