El Niño mantiene la alerta en Misiones: varios puentes de la Ruta 12 están cortados y podrían seguir así durante varios días
La crecida de los ríos y arroyos ya provoca serias complicaciones en las rutas de Misiones. En el norte provincial, dos puentes de la Ruta Nacional 12 permanecen fuera de servicio por el aumento del caudal de agua, una situación que afecta la circulación entre distintas localidades y obliga a los conductores a realizar importantes desvíos.
Desde las 23:40 del martes 13 de octubre, Vialidad Nacional dispuso la interrupción del tránsito sobre el puente Paranay, entre El Alcázar y Caraguatay, y el puente sobre el arroyo Piray Guazú, conocido como puente Banana.
La preocupación ahora está puesta en cuánto tiempo demandará la recuperación de las condiciones de seguridad. Las lluvias que continúan afectando la región y los pronósticos de nuevas precipitaciones en las cuencas del Paraná, el Iguazú y el Uruguay mantienen la incertidumbre sobre la evolución de los niveles de agua. Si las crecidas persisten, los cortes podrían extenderse durante varios días, aunque la duración dependerá de las evaluaciones de los organismos viales.
Desvíos y complicaciones para circular por la Ruta 12
El cierre de los puentes afecta uno de los principales corredores viales de Misiones y genera dificultades para quienes necesitan trasladarse entre las localidades del norte provincial.
Ante la interrupción, se establecieron los siguientes desvíos:
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Desde El Alcázar: por la Ruta Provincial 211.
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Desde Eldorado: por la Ruta Provincial 17.
La situación exige planificar los viajes con anticipación, respetar las indicaciones del personal de seguridad vial y evitar acercarse a los sectores inundados.
El impacto puede ser especialmente importante para quienes utilizan diariamente la Ruta 12 por motivos laborales, comerciales o de transporte de mercaderías. Además, las alternativas disponibles pueden representar recorridos considerablemente más largos, según el origen y el destino de cada viaje.
Las lluvias en Brasil alimentan la preocupación
El escenario hidrológico está directamente relacionado con las precipitaciones que se registran en el sur de Brasil, donde el Centro de Información de Recursos Ambientales y de Hidrometeorología de Santa Catarina (CIRAM) emitió nuevas alertas por tormentas eléctricas, lluvias intensas, ráfagas de viento y posible caída de granizo.
Los pronósticos difundidos el miércoles 14 de octubre anticiparon tormentas aisladas para esa jornada y el jueves, con períodos de inestabilidad que podrían continuar durante los días siguientes.
La información resulta relevante para Misiones porque buena parte del agua caída en las cuencas brasileñas termina alimentando los ríos Paraná, Iguazú y Uruguay. Las precipitaciones acumuladas aguas arriba pueden traducirse en incrementos de caudal que llegan posteriormente a las costas misioneras.
Además, los informes climáticos citados por el organismo brasileño advierten que el fenómeno de El Niño podría mantenerse con intensidad durante la primavera, debilitarse en verano y persistir, con menor fuerza, hasta comienzos del otoño de 2027.
Octubre, noviembre y diciembre aparecen como meses de especial atención por la posibilidad de precipitaciones superiores a los promedios habituales.
Yacyretá prevé caudales elevados en el Paraná
La situación también está condicionada por el aumento extraordinario del caudal del Paraná. Según las previsiones hidrológicas difundidas por la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), el caudal afluente a la represa podría ubicarse entre los 37.000 y los 40.500 metros cúbicos por segundo durante estos días.
Para este miércoles 14, la estimación se situaba en torno a los 37.300 metros cúbicos por segundo, con una tendencia creciente que podría prolongarse hasta el viernes, dependiendo de las lluvias y de las descargas de las centrales hidroeléctricas ubicadas aguas arriba.
En Ituzaingó, Corrientes, el río Paraná alcanzó los 4,48 metros a las 13 del miércoles, casi un metro por encima del nivel de alerta establecido en 3,50 metros. En Ayolas, Paraguay, las previsiones también ubicaban los niveles por encima de las referencias de alerta e inundabilidad.
Aunque estos registros corresponden a localidades diferentes y no permiten determinar por sí solos cuánto crecerá el río en cada punto de Misiones, reflejan la magnitud del escenario hidrológico regional.
La EBY advirtió, además, que las condiciones climáticas asociadas con El Niño elevan la probabilidad de nuevos episodios de aguas altas durante el último trimestre del año.
El puerto de Eldorado también siente la crecida
En Eldorado, el avance del Paraná ya alcanzó sectores de los embarcaderos y dejó parte de la infraestructura costera bajo el agua. Las rampas de acceso y otros espacios próximos a las instalaciones portuarias quedaron afectados, mientras las actividades vinculadas con el tránsito fluvial permanecen suspendidas.
La crecida también llegó a sectores cercanos al resguardo fiscal y a las instalaciones de Prefectura Naval Argentina. La vegetación costera parcialmente cubierta y el avance del agua sobre las estructuras permiten dimensionar el impacto del aumento del nivel del río.
La situación mantiene bajo atención a los sectores ribereños, tanto por las dificultades para operar en el puerto como por los riesgos asociados con las corrientes, la erosión de las barrancas y la presencia de troncos y otros elementos arrastrados por el agua.
Un escenario que puede complicarse si continúan las lluvias
Los cortes en los puentes Paranay y Piray Guazú se suman a las complicaciones que las tormentas vienen provocando en distintos municipios de Misiones, con daños en viviendas, caída de árboles y postes, interrupciones eléctricas y operativos de asistencia a familias damnificadas.
El principal interrogante es cuánto tiempo demandará el descenso de los arroyos y la recuperación de las condiciones necesarias para habilitar nuevamente los puentes. No existe, por el momento, un plazo confirmado para la reapertura, por lo que los conductores deberán mantenerse atentos a los comunicados oficiales.
Mientras las lluvias continúen afectando las cuencas de la región y el Paraná mantenga caudales elevados, las autoridades deberán seguir evaluando la seguridad de los pasos viales y la evolución de los cursos de agua.
En el norte misionero, la preocupación ya no se limita a una interrupción puntual del tránsito: la posibilidad de que los cortes se prolonguen durante varios días obliga a reorganizar los desplazamientos y vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura vial frente a las grandes crecidas.