Crisis en Paraguay: destituyeron a Santiago Peña, asumió Pedro Alliana y el expresidente quedó detenido

El escándalo por el colapso de Ueno Bank provocó un cambio de gobierno en Paraguay. El Senado destituyó a Santiago Peña, quien quedó bajo arresto domiciliario mientras avanza una investigación penal. La crisis financiera afecta a millones de ahorristas y genera preocupación por sus consecuencias sobre el comercio fronterizo con Misiones.

La crisis política y financiera que sacude a Paraguay alcanzó este viernes 6 de noviembre su punto más crítico con la destitución del presidente Santiago Peña, la asunción de su vicepresidente, Pedro Alliana, y la posterior detención domiciliaria del exmandatario, investigado por presuntas irregularidades vinculadas al colapso de Ueno Bank.

El Senado paraguayo resolvió por unanimidad la destitución de Peña, en medio de fuertes cuestionamientos por sus anteriores vínculos empresariales con el grupo propietario de la entidad bancaria y por la actuación de los organismos de control financiero.

Tras la decisión parlamentaria, Alliana prestó juramento como nuevo presidente de Paraguay y deberá completar el mandato presidencial hasta agosto de 2028.

La crisis también derivó en una investigación penal que involucra a exautoridades del Banco Central y directivos de la entidad financiera.

Santiago Peña quedó bajo arresto domiciliario

Luego de su destitución, el Ministerio Público dispuso la detención del expresidente Santiago Peña, quien quedó bajo arresto domiciliario mientras avanza la investigación por presuntos delitos relacionados con el manejo de la crisis bancaria y posibles conflictos de intereses.

La Fiscalía también ordenó la detención del expresidente del Banco Central del Paraguay, Carlos Dagoberto Carvallo, quien había presentado su renuncia el 3 de noviembre.

Los investigadores buscan determinar si existieron irregularidades en la supervisión de Ueno Bank, posibles operaciones que beneficiaron a empresas vinculadas con sus propietarios y eventuales responsabilidades de funcionarios públicos.

Peña rechazó haber cometido irregularidades y sostuvo que su actuación estuvo orientada a preservar la estabilidad financiera e institucional del país.

Las acusaciones permanecen bajo investigación judicial y no constituyen condenas.

El colapso de Ueno Bank dejó a millones de clientes afectados

La crisis comenzó a profundizarse cuando el Banco Central del Paraguay dispuso el procedimiento de resolución de Ueno Bank, después de detectar un deterioro severo de su situación patrimonial.

Según el organismo regulador, el índice de solvencia de la entidad había caído por debajo del 50% del mínimo exigido, lo que motivó su intervención y el inicio de un proceso destinado a proteger a los depositantes y evitar mayores consecuencias sobre el sistema financiero.

Ueno Bank había experimentado un crecimiento acelerado en los últimos años y contaba con aproximadamente tres millones de clientes.

La paralización de sus operaciones dejó a numerosos usuarios sin acceso inmediato a sus ahorros, salarios y transferencias, generando protestas y una creciente presión social.

La entidad también administraba importantes depósitos del sector público, estimados en alrededor de 850 millones de dólares, lo que amplificó los cuestionamientos sobre los controles estatales y las relaciones entre el poder político y el sistema bancario.

El Gobierno paraguayo puso en marcha mecanismos para acelerar la devolución de depósitos mediante el Fondo de Garantía de Depósitos. Sin embargo, la normalización de las operaciones continúa siendo uno de los principales desafíos de las nuevas autoridades.

La crisis comienza a sentirse en el comercio fronterizo con Misiones

Más allá de sus consecuencias políticas, la situación genera preocupación en Misiones por sus posibles efectos sobre la actividad comercial, especialmente en el corredor Posadas-Encarnación.

El economista Darío Díaz advirtió que el principal riesgo para la provincia no está necesariamente en las exportaciones formales hacia Paraguay, sino en el consumo de los ciudadanos paraguayos que habitualmente realizan compras en territorio argentino.

Las restricciones para acceder al dinero depositado en Ueno Bank, sumadas a la incertidumbre económica y a las fluctuaciones del tipo de cambio, podrían reducir temporalmente la capacidad de compra de los consumidores.

Según el especialista, Paraguay representa aproximadamente el 1,1% de las exportaciones misioneras, por lo que el impacto comercial directo sobre ese segmento sería relativamente limitado.

Sin embargo, el comercio fronterizo tiene una dinámica diferente y depende del movimiento cotidiano de compradores, trabajadores y pequeños comerciantes.

La depreciación del guaraní agrega incertidumbre

Otro de los factores que genera preocupación es la evolución de la moneda paraguaya.

De acuerdo con los datos analizados por Díaz, el dólar pasó de aproximadamente 5.660 guaraníes a fines de octubre a 6.360 guaraníes al cierre del jueves, una variación cercana al 12% en apenas una semana.

Una depreciación de esa magnitud puede modificar rápidamente los precios relativos entre ambos países y afectar las decisiones de consumo de los habitantes de las ciudades fronterizas.

Para Misiones, esto representa un factor de incertidumbre adicional en un contexto donde la actividad comercial depende en parte de las diferencias cambiarias con Paraguay y Brasil.

Aunque el impacto más directo se concentra en Posadas y Encarnación, una eventual prolongación de la crisis podría generar efectos indirectos sobre otros sectores de la economía provincial, incluidos el turismo, el transporte y el intercambio comercial regional.

Por el momento, no existen datos suficientes para cuantificar un impacto concreto sobre las ventas en Eldorado y el norte misionero.

Alliana enfrenta el desafío de recuperar la confianza

El nuevo presidente Pedro Alliana asumió con el compromiso de atender la situación de los ahorristas afectados y restablecer la confianza en el sistema financiero.

Entre los principales desafíos de su administración aparecen la devolución de los depósitos, la estabilidad del guaraní, el funcionamiento del sistema bancario y la recuperación de la credibilidad institucional.

Mientras continúan las investigaciones judiciales y las protestas de los afectados, Paraguay atraviesa una de sus crisis políticas y financieras más profundas de los últimos años.

En Misiones, la evolución de los acontecimientos es seguida con atención por sus posibles consecuencias sobre el comercio fronterizo y la actividad económica regional.

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